Unos lo llaman «entretenimiento». Otros, «telebasura» y algunos, directamente, «telemierda». Es el término despectivo normalmente asociado a los programas de prensa amarillista, crónica social o con tertulias y realities de diverso pelaje. Aunque usualmente el término se utiliza de manera metafórica, hoy vamos a hablar de mierda en televisión en el sentido literal del término. De mierda y de todas las secreciones humanas posibles va el artículo de hoy. ¿Qué apetecible eh?

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A día de hoy ya no se si los contenidos televisivos españoles pueden considerarse basura a priori, así partiendo ya de la base, como opinan algunos. Evidentemente esto sería generalizando, pues siempre hay honrosas excepciones que lamentablemente serían eso: las excepciones que confirman la regla. ¿Y cual es la regla a seguir hoy día? Pues parece que producir lo más barato y rápido posible, aunque esto suponga ofrecer al espectador productos de muy baja estofa. Vender productos de fácil digestión que no exijan el más mínimo esfuerzo por parte de las entendederas del espectador no vaya a sentir este que le tratan como a un adulto. Podría poner muchos ejemplos, y también otros de gente que intenta luchar por contenidos televisivos de calidad, pero hoy no toca ese debate. Lo que hoy toca es algo bastante más mundano y pueril, que es-lo-que-vende ¿no?.

Hace ya tiempo que tenía pensado escribir este artículo pero claro, llega el verano, el calor te fríe las neuronas y lo vas dejando. ¿Qué pasa? Que los últimos acontecimientos, con la emisión de un vídeo robado de Amador Mohedano, han supuesto una señal más que evidente de que debía publicar esto YA. Y aquí estamos, a punto de realizar un ranking que espero divierta y repugne por igual tanto a los detractores como a los seguidores del programa que más horas ocupa en la parrilla televisiva actual: Sálvame.

Como muchos no veríais este programa ni a punta de pistola y otros que sí lo veis no lo confesaríais públicamente aun estando bajo tortura, iré explicando los últimos acontecimientos como si nadie supiera nada de lo que ha pasado.

Ah, y al contrario que pasa con el programa, yo si advierto que el siguiente artículo puede herir gravemente la sensibilidad del lector.

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Lo dicho

Resulta que en Chipiona, lugar de nacimiento de Rocío Jurado, pillaron al hermano de esta defecando en la playa, sin ademán de esconderse de nadie, y menos de limpiarse. Todo esto supuestamente, claro, porque en el vídeo que grabó (el año pasado) un amistoso vecino tampoco es que se vea claramente la cara del tipo ni otros detalles igual de desagradables. ¿Que qué hacía un señor espiando a otro con la cámara del móvil en un día cualquiera? Pues no sé. Unos dicen que es que ya sabía que Amador, que así se llama el famoso del momento, se dedicaba a hacer esas cosas día sí y día también y que por eso quería denunciarlo. Por otro lado, con el paro que hay, no me sorprende que la gente grabe a famosos haciendo cualquier cosa si con ello se pueden ganar unos eurillos.

Más allá de que cualquiera haya podido tener un momento de indisposición corporal en el lugar menos apropiado, lo fuerte del caso es la cobertura mediática que ha tenido tamaño acontecimiento. Durante días, buena parte de la programación de Telecinco se ha dedicado a tratar el hecho de que el hermano de una famosa, sin talento conocido, haya defecado entre las rocas de una playa. ¡Es que han tratado el tema en directo hasta con un miembro del Partido Andalucista! Claro que, bien pensado, lo de un político opinando sobre cualquier mierda en un debate es algo que vemos en España todos los días. Que si habría que multar al tipo, que si aquello es delictivo, que si la noticia iba a destruir por completo a su familia, que si los niños podrían enfermar por efecto del excremento… Claro, como si la mierda de los demás no fuera a parar al mar…

Las reacciones al ver el famoso vídeo, que bien podría estar protagonizado por el Yeti.

Las reacciones al ver el famoso vídeo, que bien podría estar protagonizado por el Yeti.

El clímax de todo este revuelo prefabricado llegó en forma de tarta escatológica, con un conseguido Amador que a modo de figurita caganer ofrecía su sorpresa de chocolate al público que allí se congregaba. La réplica del excremento terminó volando por los aires de un extremo a otro del plató, como florida metáfora de lo que se espetan entre los colaboradores diariamente.

Claro que si lo que buscáis es una metáfora realmente definitiva de lo que se cuece en ese plató, no tenemos más que recordar el caso de las moscas misteriosas. Resulta que hace unos años, tres o cuatro, empezaron a aparecer unas pequeñas moscas en el plató donde se graba el programa. Nadie sabía de donde salían aquellos molestos bichos, y más de uno se preguntaría si llegaban atraídos por el mal olor de algunos de los comentarios allí gritados. Pues bien, en algún momento del directo, el equipo del programa descubrió que los bichos que tenían tomado el set salían, atención, de una tarta real que llevaba decorando el fondo del plató a modo de atrezzo desde que este fuera construído. Vamos, que aquella preciosa tartita rosa llevaba más de un año pudriéndose bajo los focos, alimentando en su interior a docenas de larvas a punto de salir volando. ¿Es o no es una fantástica metáfora involuntaria de lo que vemos en nuestra pantalla amiga?

La tarta se la comieron en plató sin problema porque otra cosa no, pero lamer culos es algo que dominan a la perfección varios de los presentes

La tarta se la comieron en plató sin problema porque otra cosa no, pero lamer culos es algo que dominan a la perfección varios de los presentes

Así pues, tras mencionar los casos de las tartas y otras plastas, vamos a hacer un ranking de las secreciones corporales a las que Sálvame ha concedido todo el protagonismo. ¡Comenzamos!

Lágrimas

Pequeñas, transparentes y saladas. Las más abundantes en plató y a las que más atención y primeros planos se les ha dedicado. Prácticamente no hay ni un solo colaborador que no se haya puesto a llorar en medio de un programa. Sí, incluso aquellos a los que no me atrevería a atribuir emociones humanas. Ya sea por emoción o normalmente debido a la presión y los ataques troll de sus compañeros, ha habido gente como Lydia Lozano que ha llorado auténticos ríos.

La cara que va a poner más de uno al terminar de leer este artículo.

La cara que va a poner más de uno al terminar de leer este artículo.

Ventosidades

Amén de que alguna vez los colaboradores se hayan acusado entre ellos de “tener un desliz” en el programa, o que si el olor de fulanito es el peor de todos (con el consiguiente efecto de sonido preparado por realización), uno de los momentos más destacados en lo referido a los vientos del sur tuvo a  Chiqui como protagonista.

Sucedió en Mayo de este año. En pleno prime time, dedicaron toda una ronda de preguntas a la ventosidad que a la ex concursante de Gran Hermano Almudena “Chiqui” se le había escapado en el palafito del concurso Supervivientes. Kiko Hernández, muy serio, le preguntó si el pedo olía y si aquello fue para ambientar la noche de amor y sexo que tuvieron ella y su infiel marido sobre aquellos cuatro maderos. Le preguntaron que cómo había sonado, si los pedos de “la gente como Chiqui” (personas con acondroplasia) iban en proporción al tamaño… Es curioso como es ese juego tan imbécil de la corrección política: No puedes llamar enana a una acondroplásica porque resulta incorrecto pero puedes humillarla de mil maneras distintas, comparándola con una muñeca Barriguita o emitiendo un polvo conejero de 8 minutos protagonizado por ella y su pareja para que toda la audiencia se ría en la intimidad de su salón.

Purulencias/Ampollas

Las que han padecido algunos de los colaboradores tras sufrir accidentes domésticos. Concretamente, Raquel Bollo Dorado y Kiko Hernández aparecieron en el programa con la cara hecha un cristo tras sufrir quemaduras de diversa gravedad. En el caso de Kiko fue friendo unos buñuelos, si no recuerdo mal, y en el caso de Bollo avivando el fuego de una chimenea que se salió de madre, causándole quemaduras de primer grado en la cara. Según contó, si no hubiese cerrado los ojos en aquel momento se habría quedado ciega.

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The Faces

Leche materna

Nadie como una de las abonadas al Deluxe para hablar del tema. La cantante, chou-woman y webcamer María Lapiedra es uno de los comodines de última hora del Deluxe, al estilo Mercedes Milá o Lucía Bosé, y la principal razón por la que el programa no puede volverse a emitir en un horario que no sea el de madrugada. Sus constantes desnudos y su afición a hablar de todo tipo de prácticas sexuales o situaciones escatológicas para regocijo de circo romano, impiden cualquier reemisión que no viole todas las leyes de protección del menor. Que digo yo, ¿y a los abuelos quien les protege de la programación-lobotomía de las públicas y las privadas? ¿No veis cómo está el Abuelo Simpson?

Durante una charla antológica entre este fenómeno y el equipo, se escucharon perlas como que estando recién parida tuvo que esperar un tiempo para tener relaciones sexuales completas con su novio, porque le dolía todo el cuerpo, y que cuando lo hicieron la “desvirgó de nuevo. Parecía que no hubiese pasado nadie por ahí. Hacíamos sexo oral (…) Cuando vas a parir se te abre el ojete también. Entonces estás cuarenta días sin que puedan penetrarte ni por delante ni por detrás”.

El colmo del dislate llegó cuando confesó que su pareja había probado el fruto natural del periodo de la lactancia: “Me ha dicho que al principio le sabía más dulce, pero que ahora le sabe más a hierro. A veces estamos haciendo el amor, se me sale un poco por aquí y me dice: «Uy, mierda, la leche». La leche va cambiando el gusto semana tras semana. Sale templadita, dice. (…) Mi familia se dedicó al negocio de la leche y yo continúo. Mi apellido real es Pascual”. Un auténtico must.

Tú sí que eres la leche, María

Tú sí que eres la leche, María

Semen

Y con ella llegó el escándalo. Otro más, quiero decir, que es decir más bien poco cuando hablamos del programa de los escándalos hechos a medida. Raquel Moragues, veterana vedette, vicetiple, mujer-que-fuma y showgirl para lo que sea menester, también conocida como Kelly Mor, consiguió licenciarse “cum-louder” en esto del famoseo patrio gracias a acostarse con el hermano de la-más-grande (esto parece el Cuarto Mundo de Jack Kirby): Amador Mohedano (sí, otra vez él). La cuestión es que antes de ser conocida por toda la audiencia tuvo que labrarse a pulso una carrera de pequeños escándalos y numeritos bochornosos para ir saliendo en este o aquel programa como quien va aprobando asignaturas en la universidad (de la vida). Entre sus logros curriculares se encuentran relaciones que acabaron fatal con el productor Antonio “Chicas” Fontaneda, Máximo Valverde (que se merece un artículo para él solo) o el hermano del-cantante-Francisco, el haber interpretado a la novia de “La Momia” en los días de culebrón Tamara-Dantés. 

Pero el más importante de todos es que, según cuenta la leyenda, congeló el semen del humorista Manolo Royo para quedarse embarazada de él o para tener pruebas “palpables” de cara a no se qué juicio de los cojones (y nunca mejor dicho). Entiendo que la jugada del robo de semen le saliera rentable a la amiguita de Boris Becker porque el tío estaba forrado pero ¡¿Manolo Royo?! En fin… Antes he mencionado al Cuarto Mundo pero está claro que España pertenece claramente al tercero.

Dados estos antecedentes, en plató afilaron los cuchillos y las preguntas a Moragues fueron de un gráfico que bueno, John Waters estaría orgulloso. Entre todo tipo de pormenores sexuales, el principal interés de los colaboradores se refería a sí, El Semen de Amador (que me parece un gran título para una canción). Que si lo tenía congelado, que si lo había probado, que a qué sabía… Al final, “la somelier”, que es como ya la apodan en todo Telecinco, no entró en detalles exactos aunque sí respondió al modo de Sasha Grey comentando que el semen de cualquier hombre sabía de distinta manera dependiendo del día y la dieta que llevara. Como resultado de todo este disparate el hangstag de #elsemendeamador llegó a ser trending toppic, faltaría más. Supongo que siendo Amador más de campo que las amapolas, el zumo le sabría a tzatziki o a Lays Campesinas, aunque casi prefiero no imaginármelo. Tras la charla con la susodicha, Kiko Matamoros concluía con que “la entrevista con esta mujer había dejado un olor a semen asqueroso”.

Kill´em Mor

Kill´em Mor

Vómitos

El vómito en televisión es especialmente desagradable. Hacer aguas menores o mayores es, al menos,placentero para uno mismo. Y en el peor de los casos siempre puedes empatizar con la señora que se mea de la risa el día que toca el Gordo de Navidad en su barrio. Pero vomitar nunca es placentero, y suele ser sinónimo de malestar o enfermedad. Hombre, a veces puede tener cierta gracia como cuando vinos a la presentadora del aquel Llama y gana sueco explotar inesperadamente en mitad de un directo para reaparecer a los pocos segundos en plano como quien no quiere la cosa.

Pero normalmente resulta algo asqueroso, que revuelve el estómago sólo de imaginarlo. Esas señoras del público de Saber Vivir que se marean después de aguantar las 6 horas de autobús que separan su pueblo del plató y que vomitan en la bolsita de plástico donde llevaban el bocadillo… Pues muy mal.

En el caso de Sálvame, vómitos o al menos arcadas generosas ha habido unas cuantas. Y no, no me refiero a la gente del público o a televidentes despistados que ven un primer plano de las pezuñas de Marujita Díaz haciendo zapping. Me refiero sobre todo a dos momentos: La aprensión de Lydia Lozano y el vapuleo a Carmen Bazán, madre de Jesulín de Ubrique y colaboradora a su pesar.

Teniendo en cuenta que la niña pija que sigue siendo Lozano es una personita tremendamente escrupulosa y algo maniática, es normal que suela ser el blanco de todo tipo de bromas pesadas tirando a pringosas. Los mareos y arcadas de Lydia suelen estar relacionados con una muela que no para de caérsele su compañero Hernández. Este recoge su diente postizo con la mano y persigue a Lydia por todo el plató hasta que esta pasa de los alaridos al cabreo o a la típica bajada de tensión por el disgusto (cuando no se pega el hostión contra el suelo). También la han perseguido por plató con lo que sea que esté preparando en directo el cocinero invitado de turno. Que si un pulpo, un centollo, una chuleta de brontosaurio…

En todo caso, el mejor ejemplo de mareo y vómito que se recuerda fue uno de los momentos más deplorables del programa (y esto es decir mucho) protagonizado por la pobre madre de Jesulín. Esta mujer, cuya bondad sólo es comparable a su absoluta simpleza (no puede hilar más de 3 frases seguidas la mujer), debía andar muy mal de pasta o de autoestima para dejarse hacer la cantidad de perrerías a las que le sometió la dirección del programa. Empezaron endosándole una dieta bastante humillante que incluía cámaras ocultas y luego, con la excusa de “proponerle retos para hacerla crecer como persona”.

Una gilipollez como un piano, mezcla de libro de autoayuda americano y frase echa que te dice ese compañero de trabajo que no te conoce de nada. Le han puesto a nadar entre tiburones, a jugársela con los karts, a pegársela con la tabla de surf, a botar con elásticos de circo, le han tatuado como quien tatúa a un preso de Treblinka, le han hecho llorar, le han tirado desde una avioneta (con paracaídas, supongo que por casualidad)… Y una de las jugadas más fuertes: subirla a un coche de rally y poner éste a toda hostia a sabiendas de que A: le tiene pánico a la velocidad desde que su hijo casi fallece en un accidente de automóvil, y B: que a cualquier hijo de vecino se le pondría el estómago en la boca cogiendo curvas a esa velocidad.
Lógicamente la mujer se vino abajo, rompió a llorar y terminó doblada de las arcadas mientras el cámara no perdía detalle del auténtico sufrimiento de la señora abuela. Esa mujer, que es más sencilla que el estilismo de Mr Potato, siguió siendo humillada tanto ahí como en el infausto Campamento de Verano, donde la llevaban y traían como a un fardo de paja hasta que su familia tomó cartas en el asunto y la sacó de todo aquello.

Sólo les falto quemarla a lo bonzo “para que se realizara como persona”

Sólo les falto quemarla a lo bonzo “para que se realizara como persona”

Mocos

“Con las cacas sí pero con los mocos no puede”, decía una sorprendida Terelu Campos cuando descubrió que no hay cosa que más asco le de a Paz Padilla que las historias sobre gente que se come, literalmente, los mocos. Sabe dios si le recuerda a algo que vio durante su época como enfermera pero el caso es que en cuanto escucha algún comentario sobre mucosidades se pone blanca del mareo.

En uno de los programas, tras la llamada de una oyente, los compañeros empezaron a hacer bromas sobre “el moco seco, el moco líquido, el moco intermedio, el moco con sangre…” y no pararon hasta que la presentadora salió corriendo para vomitar entre bambalinas. Entre los constantes efectos de sonido de arcadas cortesía de la garita de edición, pudimos escuchar a Paz comentar que, a sabiendas de su fobia, sus “directores se lo mencionan día sí día también en las reuniones”. Un comportamiento que sorprende menos que las confesiones ludópatas de Bárbara Rey. Y sobre el comentario de Mónica Pont en el mismo programa acerca de “la anchoa” mejor no decimos nada.

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Orines

De momento parece que en Sálvame no se habla mucho del tema, aunque ya tocará. Las imágenes emitidas por Aquí hay tomate de Julián Muñoz, el alcalde de Marbella por aquellos días, orinando en mitad de un prado durante la travesía por El Rocío se repitieron hasta la saciedad y en TNT, otro programa de la misma cadena, creo que hubo una lluvia dorada simulada que le costó un buen disgusto a Torito, el reportero del programa que ahora se dedica a graznar entre las jubiladas de Qué Tiempo Tan Feliz.

Al paso que lleva el programa no me sorprendería que pronto se pusieran a comentar las pérdidas de orina de María Teresa Campos o Mila Ximénez. Y si no al tiempo.

Esto fue del impacto de un huevo, no se alarmen

Esto fue del impacto de un huevo, no se alarmen

Eyaculaciones femeninas

Aunque no recuerdo haber escuchado hablar del tema en este programa, no me resisto a incluir un enlace de DEC donde podemos ver a la presentadora sustituta del Deluxe, María Patiño, aprender sobre el tema de manos (literalmente) del insólito Ninja Squirt.

Menstruaciones

Por fortuna parece que estas sólo se mencionan cuando están ausentes. Los retrasos de algunas de las invitadas (retrasos del periodo quiero decir), suelen ser motivo de elucubraciones por parte del equipo. Una de las últimas en hablar del tema fue una chica que afirmaba haberse acostado con Alberto Isla hace unas semanas. ¿Qué no sabes quién es Alberto Isla? Felicidades.

Y más heces

Imaginaos lo que pensé cuando el pasado agosto María Patiño se refirió a Sálvame como “un gran pastel de chocolate”. Ella quería ser amable con el equipo que le dio la alternativa como presentadora sustituta pero yo hice una lectura bastante más prosaica del tema a tenor del currículo que acumulan.

Si hay dos clásicos referidos a la puerta de atrás en Sálvame son las preguntas de Jimmy Giménez Arnau sobre “el mortero” de las invitadas (alusiones al fisting incluidas en el caso del marido de Chiqui), y las entrevistas sobre la taza del inodoro de los pasillos del set. Cuando Yurena/Tamara/Ámbar se encerró en el baño que tenía más a mano para huir de la humillación habitual a la que le somete el programa, era demencial ver a Kiko Hernández y a Paz Padilla jugando con la escobilla del váter cual Resines en Los Serrano.

Al igual que en la mafia, hay gente a la que no le molesta hacer el trabajo sucio

Al igual que en la mafia, hay gente a la que no le molesta hacer el trabajo sucio

Por otro lado tenemos las declaraciones de Jacobo Ostos sobre sus orgías y el sexo anal (“Es más sucio. Todos hemos tenido alguna mala experiencia”), aquello que comentaba JJ de “sacar la uñita de luto”, los estreñimientos de Karmele Marchante, los desahogos de Josefer en el ropero de su madre adoptiva o mi favorito: el misterio de Toallín y el Señor Mojón, que dirían en South Park.

El «cliffhanger» de uno de los programas del agosto del año pasado consistió en descubrir quién era el responsable de la sorpresa que se encontró en un camerino una de las señoras de la limpieza. Hernández lo relataba contando que “Llegó la chica de la limpieza a un camerino, ve la toalla en el suelo, recoge la toalla y se le queda pegado algo en la mano”. Cómo se resolvió esta mezcla de Diez negritos y Pink Flamingos es algo que desconozco. Probablemente ni desvelarían el nombre del culpable porque total ¿quién se va a acordar de las memeces que largamos el día anterior?.

Ah, bendita amnesia. La selectiva es una de las mayores técnicas de autodefensa de nuestro cerebro, y un privilegio del que creo que carezco. “Para ser feliz basta con tener buena salud y mala memoria”, que decía Ingrid Bergman. Personalmente espero que los que hayáis conseguido llegar hasta aquí sin sufrir un parraque o apagar el ordenador os hayáis reído un rato y olvidéis lo aquí escrito lo antes posible. Desde luego es lo más sano. Como sano es ir bien al baño.