Nos guste o no nos guste todo lo que somos es el resultado de aquello que nuestra educación y experiencia, de lo que nos hemos encontrado a lo largo de nuestra vida. Ahí juega un papel fundamental no ya solo los videojuegos y la tele, como ustedes podrían pensar, sino también compañeros de clase, vecinos, profesores, familiares e indudablemente y por encima de todos… nuestro padre.
Si nos guiamos por los anuncios de El corte inglés o las series, todos los padres son parcidos. Con gafas, camisa, que ayudan en casa…. Yo les voy a hablar de otra realidad. En este artículo voy a centrarme a un tipo de padre que ha dado lugar, en muchos casos, al lector habitual de Viruete.com. Un padre con poca cultura, obrero y orgulloso de ello, que ha prosperado no se sabe muy bien como. Del que a veces nos avergonzamos, aunque deberíamos de sentirnos muy orgullosos. Como mi padre. Y que para muchos, es lo que hay, nos guste o no nos guste.

Y desde luego, ellos también se merecen ser representados y homenajeados. Por todas aquellas veces que le hemos mirado por encima del hombro por su falta de cultura, para después, con el paso de los años acabar teniendo sus mismos hábitos y costumbres, y demostrar ser tan zoquetes como ellos, a pesar del título y la colección de obras de Jung, Tezuka y De Palma. En otro tipo de ambientes, pero al fin y al cabo iguales en el fondo. Como decían en El club de los cinco «Dios mío, vamos a ser igual que nuestros padres».


Hablemos de sus orígenes, para así descubrir los nuestros. Emigró del pueblo a la ciudad durante su pubertad poco antes de morir Franco, de la tradición católica tradicionalista al puterío de la gran ciudad, pensiones de mala muerte, club nocturnos con luces rojas, los guateques, una novia en el pueblo y otra en la ciudad, ir al trabajo de empalmada y así una larga lista de aventuras que quizás con suerte os cuenten a trazos a lo largo de los años. Lo más fácil es que os enteréis antes por algún primo suyo o algún amiguete de su quinta con el que iban de juerga. De estas experiencia sale la famosa frase de “Tened cuidado cuando salgáis por ahí que yo se de lo que os hablo” , es decir que conocen las ladillas, los porros y las peleas en los bares con su consiguiente noche en el calabozo.

La formación académica como mucho llega a la formación profesional o maestría industrial como antes se llamaba. Su primer trabajo fue de aprendiz, aprendiendo el oficio desde abajo y gratis. Cuando te lo cuenta, lo primero que piensas es “menudo pardillo”. Claro que a ver quién es el valiente que se lo dice, pero no os preocupéis: él también sabe que era una estafa, pero queda más bonito contar que así se hizo un hombre. Por supuesto que se ahorrará la parte en la que se escaqueaba, sisaba dinero de la caja del bar o llegaba borracho. Como veis, siempre se calla lo mejor; el hombre se piensa que si creéis que era un santo os portaréis bien, so golfos.
El carnet de conducir se lo sacó con 6 o 7 clases prácticas, o, directamente, en la mili, lo que explica el alto índice de mortandad de las carreteras españolas. No podemos desdeñar la mili, pues para muchos fue el periodo de la vida donde más aprendieron, tanto teórica como prácticamente, tanto en conocimientos como en lo que es la vida. Más de una vez te recordará que sin haber ido a la universidad nunca le ha faltado trabajo, “No hace falta ir a Salamanca para saber eso”, es una de sus frases típica.

Físicamente es un autentico dilema. Empezó a fumar y a beber con entre doce y trece años, pero no los fines de semana como ahora, sino a diario. Aún recuerdo cuando con diez años empezaban a darme vino con casera en las celebraciones, como segurramentehacían con él. Fue entonces llego el rollo pureta contra las drogas y se jodió la fiesta.
Este tipo de padre ha ingestado grasas equivalentes a toda la consumida por el pueblo etíope. Las judías que sobraron el Viernes es el desayuno habitual del Sábado. Deporte, cero patatero. Me refiero, claro, a practicarlo, no a verlo. Porque cuando hay un epañol de por medio, no se pierde una, llámese Nadal, Gasol, Alonso o Poyeya. Yo tuve la fortuna de que las pocas veces que hice deporte escolar mi padre no fue a verme: durante cuatro años fui arbitro de futbol sala y no hay espectáculo más bochornoso que el de los futbolistas frustrados dando lecciones desde la banda.
Las horas que ha pasado en mala postura tirado en el sofá viendo, precisamente, deporte, debería haberlo dejado invalido Si a esto sumamos que hasta hace poco la seguridad en el trabajo era un mito y que en muchos trabajos,tragaban a paladas productos tóxicos, que aún es capaz de reconcoer por el olor. Pero hay lo tienes, aguantando como un jabato, y yo me pregunto ¿en que se basan los informes de la OMS sobre lo que es saludable y lo que no?

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Tiende a echar una barriga descomunal (y sin quejarse como las embarazadas) y unas canillas irrisorias, lo que milagrosamente no le hace balancearse. Con el tiempo te acostumbras a verlo en pantalón corto. A veces puedes sentir verguenza cuando viene una visita y no es capaz ni de ponerse una camisa: cierto es que con los modelitos comprados a gitanos que tiene, uno no sabe que es peor. Aún recuerdo la última cena de Nochebuena, el tiempo que pase eligiendo vestuario para que mi padre apareciera con una camiseta estilo equipo de fútbol americano. Pero en el fondo, esto denota autoconocimiento y serenidad.
Vamos a la parte que atañe a Viruete.com, su cultura popular. Nos cuenta con frecuencia como solía colarse en el cine a ver sesions contínuas de westerns, o como en su día cambiaban los Pulagarcitos y los tebeos del Capitán Trueno. De que un día leía tebeos solo nos queda eso, su testimonio. Hablemos mejor de lo que hemos podido ver y experimetnar.
Tenemos que recordar que en de críos en los 80, lo normal en un barrio obrero era tener una sola tele y un solo vídeo, aparato trascendental en nuestra educación al no existir todavía el zapping. Teniendo en cuenta que darte una ostia por contestar a tu padre era un derecho recogido por la constitución, lo normal era que cuando el llegaba a casa decidía la programación del resto del día, incluyendo el momento en que se queda dormido en el sofá. Porque aunque parezca increíble, los sentidos de estos individuos están al nivel de Lobezno, y si se cambia el canal se despierta. Al cabo de los años cuando vives por tu cuenta te ocurre lo mismo y una terrible depresión te invade, al minuto vuelves a dormirte. La cuestión literaria la dejamos a parte exceptuando el AS y el Marca , “Niño baja a por el AS y no te gastes la vuelta”, pues la animación a la lectura es y será territorio exclusivo de la madres. Como debe ser.
El equipo A, McGuiver y El Coche Fantástico forman el podio triunfante de nuestro hogar, no incluyo V pues tuvieron la decencia de alargarla lo justo y lo necesario y Curro Jiménez pertenece a los setenta. Y triunfaban porque lo veíamos todos juntos, y porque a base de repetirlos no se nos han olvidado (como si sucede con, por ejemplo, Mascarada). En resumen series de acción cuyas escenas no tenían ni pies ni cabeza , chistes sin gracia y rubias demasiado fáciles para ser reales.Nunca debemos olvidar que cuando nació Antena 3 sus índices share más estables los conseguía con la reposición eterna de la aventuras de Aníbal Smith & friends y de los ligues de Michael Knight , más de un 30% a la hora de la comida

En cine, como hemos indicado, se reparten el pastel los chicos duros del oeste como John Wayne y los españolitos de a pie como Esteso y Pajares , añadiendo como no las comedias de Paco Martínez Soria, Cantinflas y Bud Spencer. Cine popular. Cine para el pueblo, y para los del pueblo.
Los concursos de la tele están pensados PARA ELLOS. Siempre fueron una de las grandes lacras de la televisión, incluso antes de que se llenaran de famosos. Aún recuerda como lo máximo al Un, Dos, Tres, y sus azafatas. Está claro que será por ser una de las primeras exhibiciones de carne a granel que veíamos en nuestra infancia. Los chiste de Arevalo , Bigote Arrocet, la Bombi o el Dúo Sacapuntas, nuestro padre se ría y nosotros también. Que decir de El Precio Justo y del eterno debate de “Que haríamos si nos tocara a nosotros”. La idea que despertaba esta frase no era precisamente la de como administrar esas riquezas, sino la de ver a tu padre concursando en la tele. Realmente terrorífica.
El momento que espera con más ilusión nuestro padre era siempre EL FUMBOL (está es la pronunciación fonética más habitual). Este era el momento en el que más unidos estábamos a nuestros padres, pura transmisión oral de los conocimientos entre padre e hijo. Aquí el cabeza de la familia demostraba que hay algo en el mundo de lo que entiende más que nadie, incluso más que de jugar a las cartas o de hacer la paella perfecta. Y como sienten la pasión por los colores y el odio por el eterno rival , como me dijo un día el padre de Viru “Qué te quede bien claro que en esta casa entras por que eres amigo de mis hijos, yo aquí vikingos no quiero ni uno”, finalizado el partido y si su equipo gana ,tiene la costumbre de llamar a algún familiar del equipo rival para hurgarle la herida. “Son todos unos vendidos” o “solo valen para cobrar” son frases típicas después de ver perder a su equipo. Que grandes, grandes momentos.Pa haberlos grabao.

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El videoclub, qué gran invento, le cambió la vida durante dos o tres años, hasta que comprobó que a él no le gusta especialmente el cine. Chuck Norris, Charles Bronson , Clint Eastwood, Stallone y Gobernator en sus inicios, Terence Hill & Bud Spencer y por supuesto las pelis de chinos, fueran las que fueran. Al terminarse los nombres conocidos se tiraba hacia abajo, así descubrimos a Michael Dudikoff o Dolph Lundgren, la trilogía de Ultraforce y los inicios de Van Damne, hay que tener en cuenta que no había multicines y que la inmensa mayoría de esas películas ni siquiera llegaban a estrenarse en pantalla grande. Los miércoles era el día del espectador en el videoclub de mi barrio, 2×1, las películas que no eran novedad costaban 100 pesetas, mi padre nos daba la monedita dorada y nos decía “traed una de chinos y otra de tiros”, entonces tu madre decía “que traigan una de risa para que la veamos todos”.
Normalmente tenías que hacer de asesor cinematrográfico y el que si al final la peli era una mierda se llevaba la bronca, cuando alquilamos Ninja Golden Warrior, en una de las escenas fustigaban a un par de chinas en pelotas y mi madre estaba convencida de que lo sabíamos y la habíamos alquilado a propósito, juro que no es verdad. Hoy en día es casi lo mismo, pero con el servicio de taquilla del Digital Plus que, por supuesto, no sabe usar.
En cuanto a la música, pues que os vamos a contar. El pop de los 60 / 70, Serrat y Perales. Del disco chorra de la Carrá y compañía, se las sabe todas, aunque le averguence reconocerlo. Yenemos que recordar especialmente la rumba setentera que nació y morirá con ellos por que la mierda de flamequito que dice ser su sucesora es sencillamente eso, una mierda. No voy a ahondar e este estilo pues se merece un artículo propio para el que yo no tengo conocimietos suficientes. En todo caso, nuestros años rockeros y heavys se zanjan como nosotros zanjamos el raggaton «baja el ruido ése».

Mucho podríamos hablar de sus costumbres. Trabajar de sol a sol para quejarse mucho, y luego, vegetar en el sofá o ir al bar a unirse con los que son como él. Exactamente igualq que hacemos nosotros. Pero su momento estelar siempre fueron LAS REUNIONES FAMILIARES. Un encuentro de machos alfa realmente inolvidable, todos hechos con el mismo molde, con diferentes imperfecciones, pero tanto, tanto en común. Como se lo pasan con esa multitud de indirectas lanzadas finamente,: el coche del uno o la casa del otro, todos fardando de lo bien (o mal) que le va, el dinero que ganan o lo listos que son sus hijos, todo acompañado de una buena cervecita, hasta que alguno acaba un poco piripi. Y tú que nunca tienes la cámara lista. Lo mejor de estos encuentro es que es la única oportunidad que tienes de conocer el pasado de tú padre, ya que sus amigos y familiares aprovechar para compararle contigo a tú edad y se les escapará lo de aquella vez que la guardia civil le pilló fumando canutos. Y, sobre todo, de ver como serás tú de mayor, pues este será tu referente en las reuniones sociales.
Hablamos de una generación que se tuvo que tragar la transición sin anestesia, el destape, el aborto, el divorcio, no poder cruzarle la cara a sus hijos cuando les venga en gana, tener que elegir gobierno, el tabaco mata y el tocino también. Pero que aún conservaba un cierto idealismo y honestida, que hemos perdido nosotros con nuestro «progreso». Un progreso que no para demoler todo aquello para lo que les habían preparado su padres, que se han matado para pagar la carrera del hijo para que luego no encuentren jamás trabajo de lo suyo y no empiecé no ya a independizarse, sino a vivir su vida de verdad, hasta los 30 o pasados.

Sabemos que hay otros por ahí. Lo supimos de mayores. Que a veces se leen un libro, y que ofrecen a sus hijos habitar una segunda vivienda a cambio de un alquiler simbólico que ronda los 200 o 400 euros. Flaco favor hacen a su progenie,que nunca podrá superar ni salir de la sombra de sus padres. Recuerda todo esto cuando te pares a pensar en él y le mires por encima del hombro, por que acabarás pareciéndote a él más de lo qué te crees . Quizá cuando llegue ese momento, el emule estará desfasado, la tele en 3D una antigualla y tus hijos se reirán de ti cuando les cuente que a su edad no tenías móvil y no pasaba nada, pero vete preparando……. El futuro se acerca.