Los mangas, y fanzines, que nos marcaron

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Campamento Krypton sigue su recorrido, y tras casi dos años puedo decir que me lo sigo pasando tan bien como el primer día. He quedado especialmente contento con el último programa, en el que compartimos micrófono con Marc Bernabé y nos dedicamos a hablar de los mangas que nos marcaron, los que consiguieron que nos flipáramos y, con el paso de los años, que el cómic japonés estuviera siempre presente en nuestras compras semanales. Mogollón de recuerdos mega-teenagers en un repaso que va desde principios de los 90 a la actualidad. Las chicas tenían la Superpop, yo la Shonen Magazine.

Digo “manga” porque en CK tratamos de hablar de tebeos sin la coartada de las series o las dichosas películas, tendencia más que habitual en los medios supuestamente especializados que al final hablan poquito de cómics en busca del click transmedia. Será algo anticuado en esta época, donde en lugar de personajes y obras se habla de IPs y franquicias, pero también queremos plantarnos en esa idea: los tebeos molan por si solos. Y los mangas, también.

El resultado es esta charla con recuerdos húmedos de Video Girl Ai, memorias jebimetaleras de El puño de la estrella del norte, Alfons Moliné culturizándonos a través de las páginas del Dragonball o lo que flipamos con Gamma el Hombre de Hierro o más adelante, con Diario de una desaparición.

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Pero donde quizá no hay insistido tanto es en la influencia que tuvo en mi MangaZone, la revista de referencia hasta mediados de los 90. Que placer me inundaba al encontrar un nueo número y empaparme durante los siguientes días de sus análisis y noticias. Mi favorita junto a la Minami de Lázaro Muñoz, cuando era de fotocopias, o la Otaku de Jorge Riera  aunque compraba TODAS las que veía en Madrid Cómics o Crisis. Eran días de activismo: me  las cintas de Manga Vídeo religiosamente, escribía a los correos de los tebeos de Planeta, y buscaba en los videoclubs antiguas cintas de Chiqui Vídeo que no hubiera visto. Y duró unos cuandos años, aunque al final me pasó como al responsable de la revista: Alejandro Maicas, su director, pasó de ser un capitoste del incipiente mundo otaku a estar totalmente fuera del fandom.

confesiones

 

Quizá algún día me dedique a recordar mis días de activismo otaku, de fanzines, fansubs en VHS, quedadas en el Kentucky de Gran Vía, visitas a casa de Víctor de EGO Films, cabreos en la lista de correo de Mangaforum (¡donde conocí a una muy teenager Eme DJ) y tardes dibujando a Sakuragi de Slam Dunk. Ahora que cada ciudad de tamaño medio tiene su propio salón del manga, y en estos los tebeos es lo último que importa a los asistentes, quizá sea un buen momento para mostrar “los inicios del movimiento”, aunque Urías ya hizo algo de eso en su SonGokuManía.  Mientras tanto, no dejéis de escuchar este podcast y todos los de Campamento Krypton, claro está.

38 thoughts on “Los mangas, y fanzines, que nos marcaron

  • Hace poco me compré la serie entera de Video Girl Ai por unos veinte euros en una tienda de segunda mano. Qué emoción. Iba a casa con el saco sintiéndome mi propio Papá Noel.

  • Esos mangas de Norma y su formato de modelo otoño… papel reciclado de baja calidad, traducciones “de aquella manera”, impresión borrosa si la página original era en color, precios de atraco y por supuesto ese pegamento que hacía que todas las páginas acabasen en el suelo; miedo me da abrirlos hoy en día, seguro que me quedo sólo con las portadas en la mano. Y aun así, que buenos ratos me hicieron pasar, todavía tengo varias estanterías llenas.

  • “¡Culotsura!”
    Estas navidades encontré en casapadres material viejuno como este, montones de formatos lomo, así como fanzines de fotocopias. En uno relataban la mítica sentada delante del stand de Norma como protesta por la calidad/precio de entonces y las reacciones del personal. X_D

  • Si mal no recuerdo, “Otaku” era de Oscar Valiente, mientras que Riera estaba en una de Glenat de contenido algo mas verdusco cuyo nombre no recuerdo ahora mismo (¿Kabuki, puede ser?). Yo, en algún momento u otro, las compre todas, pero posiblemente de la que guardo un más grato recuerdo sea de la Neko.

    • La Kabuki vino después. Otaku era la publicación que sacó Riera cuando le echaron de Mangazone por una movida. Neko y demás ya son posteriores, revistas profesionales…. Durante los primeros años sólo era eso: fanzines y fanzines. Cosa maravillosa, por otro lado.

    • Dos geniales 🙂 Kimagure no me volvió loco de chaval, pero la volví a ver hará 10 años o así y me moló mucho. Es muy especial. Y Video Girl pues ya lo cuento en el podcast, que hasta me ayudó a ligar

  • Precisamente esta semana hablaba con un amigo de la colección aquella de Manga Films con pelis como Ninja Scroll o Ghost In The Shell, que desapareció de casa junto con el video VHS 🙁

    • aquella colección de kiosko, no? Yo creo que ya llevaba Manga Video tres o cuatro años funcionando cuando eso.
      ¿Qué año sería?

      • Recuerdo a ciencia cierta que la colección en quioscos de Manga Vídeo salió a finales del 94 o principios del 95. Yo había comprado la peli de Urotsukidoji (que creo recordar venía con otro vídeo en la misma entrega) en un recreo del instituto y mis compañeros, niños pijos que iban de moralistas, no hacían más que llamarme guarro, pervertido, pajillero y demás. Luego otro compañero, a sabiendas de lo ocurrido, me hizo el recado de pedir por correo “Dragon Pink” y luego pasársela “de contrabando” para que no le pillaran en casa.

  • Estoy seguro que Candy Candy se publicó en Lilly de versión original, en los años 70. Lo que lo convierte en el primer tebeo japonés publicado acá.

    Tengo pocos tebeos japoneses, el único que me ha marcado, muchos años después de verlo en T.V. y tenerlo olvidado (¡pero buen recuerdo!) fué Bobobo.

  • Conocí Gamma el Hombre de Hierro a través de un suplemento que hablaba de manga y animé que acompañaba a la superjuegos (poco duró). Años más tarde los conseguí de segunda mano cuando el formato antiguo daba paso a los actuales. Todo se fue en el tsunami del 27/F, pero el recuerdo quedó. Saludos desde Chile.

  • Otro fenómeno a estudiar son las revistas con CD que llegaron después que se podían encontrar en todos los quioscos, algo a lo que nos acostumbramos y ahora…. y todos los rumores sobre esas editoriales que las financiaban

    • Yo compré montones de revistas de ésas: Minami, Dokan, Shirase, Daisuki, Animedia… Pero llegó un tiempo en el que las revistas tenían mucha letra, hablaban de series que no conocíamos de nada, se volvieron aburridas, y encima los cds venían cada vez con menos contenido, cosa que hizo que dejara de comprar dichas revistas. Una pena.

  • Todavía lo tengo que escuchar… Pero las quedadas en “El Pollo” de Gran Vía fueron míticas y un hervidero de frikis buscando material en gravaciones de gravaciones en VHS cuando enchufar el Torrent era todavía ciencia ficción. Así fue hasta que I-net acabó con ello y la policía que fue a desalojar el KFC.

  • Mi primeria experiencia con el manga fue con 3×3 Ojos de Yūzō Takada (por cierto, tienes publicada una carta en el último número de la primera parte). Lástima que nadie se anima a editarla otra vez y en condiciones. Otros mangas que me marcaron son Hello! de Makoto Kobayashi (el mundo necesita más mangas de él), Sobrevivir en la nueva la Era glacial de Jirō Taniguchi (que lo publicará Planeta el año que viene) y Luchadoras de leyenda de las CLAMP (o Magic Knight Rayearth, como Jesucristo nos enseñó). Como se puede ver, era muy fan del Shōnen Mangazine.

    Hablando del Shōnen Mangazine, su fracaso era lógico. El formato revista con manga solo funcionó en EE.UU. (Animerica, Animerica Extra, Super Manga Blast, etc.) e Italia (Kappa Magazine). En el resto de países occidentales, el modelo de revista con cómics era muy anticuado y con un bajo número de ventas. Menos mal que existían otras revistas como Anime UK, Animeland de Francia o Neko (todas a imagen del Protoculture Addicts de Canadá)

    En cuanto a fanzines, llegué tarde. Me gustaba el Yamatai porque parecía una revista por la calidad y maquetación. Compraba el MangaZone en su etapa revista; seguía teniendo unos altos niveles de flipamiento: páginas dedicadas al ensamblaje de garage kits y figuras, la sección del estudio de animación o el curso japonés de Nikito Nippongo, con viñetas de mangas al igual que el Basic Japanese Through Comics de la revista Mangajin Magazine (si encontráis números del Mangajin, compradlos: son una buena fuente de información sobre el Japón de los 80 y 90). Otros fanzines que me gustaban era el Japan Club, el Tsuki y el Manga II con páginas dedicadas a piratear vídeos y los mangas Hiromi de Roger Ibáñez y B3 de David Ramírez (profesionalidad ética, ante todo).

    • Soy MEGAFAN de Kobayashi… me encanta Hello! y también What’s Michael. El tío es un talentazo y aquí le tenemos olvidadísimo. Precisamente compré Super Manga Blast durante un par de años por Kobayashi, así como TokyoPop / Mixx Magazine… Que pena que el Shonene no sobreviviero.

      Siempre quise comprar la Japan Anime Fanzine, que tenía muy buena pinta, pero nunca le llegué a ver por Madrid! La Mangazone acusó mal la competencia de las revistas a color y con CD.

      Gracias por tu extenso comentario! 😀

  • Yo también tuve mi fanzine en Málaga, en los años oscuros antes de la llegada de interné. Por correo me llegaban cosas de Barcelona y las fusilábamos, e incluíamos dibujos originales de una amiga mía que era y sigue siendo una monstrua del dibujo.

    También es que en Andalucía nos cortaron el rollo de DragonBall por la supuesta violencia, y era fácil la cosa.

      • Hice 2. Manga & Anime que duró un número y Sol Naciente que duró 3. Seguí con el fanzineo, pero ya dedicado a rol (de adolescente no follaba, que le vamos a hacer).

        Manga & Anime molaba porque tenía cómics de producción propia, bastante potables para estar hechos por niños de 13 años, y artículos, básicamente de los mangas que publicaba Planeta, pero era difícil de seguir para adelante, y no continuó la cosa. Sol Naciente tuvo bastante éxito, lo dicho, por fusilar otros fanzines barceloneses y espoilear Dragon Ball, pero claro, internet ni estaba ni se la esperaba, y pensábamos que en la puta vida íbamos a enterarnos de nada (en Andalucía nos cortaron el rollo después de la saga Freezer… no te digo ná, la dura vida del friki de provincias, que por suerte ya pasó). Seguimos con las ilustraciones propias y no estaba mal, para la edad que gastábamos y la escasa tecnología de redacción y maquetación: Una máquina de escribir eléctrica, fotocopias y pegamento.

        Aún los conservo con mucho cariño, a ver si escaneo alguno.

  • Para mi la mangazone era la mas mitica,en una epoca en la que no existia más que el poder conseguir videos piratas aparte de los vhs oficiales y los manga en ediciones españolas un poco ful(el formato americano de tebeos de 30 paginas no favorecia nada a estas cosas),y ya si uno subía a la capìtal podía pillar cosas en japo de las cuales uno no entendía nada pero era flipante…

    Esa epoca fué pura magia,recuerdo leer los mangazone que pillaba y alucinar junto con mis colegas,(en mi mente solo puede igualar ese recuerdo la imagen del tipico chaval americano flipando mientras lee en una habitacion a oscuras con velas el Eerie o el creepy XD)menuda cantidad de informacion de cosas flipantes que traía,y encima de la epoca para mi la mejor del mundo manganime,se que ahora hacen cosas que estan guapas tambien,pero odio el rollo “kawaii”y creo que toda la globalización de este rollo a enterrado la manera de hacer anime a la antigua usanza…ya de los salones ni hablamos….hace unos años estuve en el de Barna y me dió cierta gima ver cómo autores de la talla dd Yoichi takahashi no tenía ni 30 personas en su “master-class”mientras la ñoñeria del “parapara”estaba a “petar”con tropocientas chavalas disfrazadas de princesitas y demás…U___u

    Macross,3x3ojos,ranma,gokuh,city hunter,kamui,alita,bateadores,criying freeman,el puño…joder!eso si que eran seriazas!como demonios quieren que comulgue con lo de ahora??llamadme clásico pero oigan…living in the past..what a guilty pleasure! 8)

    Por cierto,que guardo unos cuantos mangazones todavía de la época…grandes y bonitos recuerdos,da risa ahora recordar cómo flipabamos al leer que en japon echaban anime por la noche,(o directamente en el cine)o que había programas y convenciones exclusivamente de manganime…no se si hemos avanzado,pero lo cierto es que de alguna manera la magia se ha perdido opino.

  • A nosotros aquí en Venezuela nunca nos llegaron los fanzines, lógico, pero si nos llegaron muchas de las revistas, y hasta nos llegaban algunos de los manga, aunque por la importación nos costaban un ojo de la cara, y aun así me hice con toda la colección del Silent Mobius…

    Empezamos con los suplementos manga de la Super Juegos, y todavía tengo esas cartas casposas que incluían, con esas chicas medio desnudas dibujadas en formato manga, y un mar de chorradas sin sentido escritas en la parte de atrás. Luego vinieron la Dokan, Minami y su cohorte, y cuando en aquel entonces comenzaba yo a dar pinitos en los foros de discusión, recuerdo que de los Dreamers, escribí un articulo de coña de ‘Top Diez Cosas Oídas en una Orgía de Manganime’, que Lázaro Muñoz vio, le gusto, y me pidió incluir en una revista. Yo flipaba, así que claro que accedí, pero mala suerte de uno, justo la revista en la que creo que incluyeron el puto articulo, no se si fue en las paginas o en el CD, fue una de las que nunca llegaron a Venezuela. ¿De casualidad alguien aquí recuerda haberlo leído?

    Eventualmente, creo que las revistas perdieron el encanto porque se hicieron muy amargadas, todo era quejarse todo el tiempo, quejarse de los fans, de las series, de la Internet, y no aceptaban criticas sin ponerse furiosos, y todo mientras usaban paginas y paginas en vendernos a ese grupo de chicas llamadas Charm que, a lo mejor tenían talento, vale, pero no me parecía que tanto espacio dedicado a ellas viniese a cuento…

  • Justo esa Mangazone especial robots fue el primer fanzine sobre manga/anime que compre. Y me abrió los ojos a un nuevo mundo… Poner nombres a muchas series y ilustraciones que ya había visto, descubrir otras tantas nuevas y sobretodo ver que había mucha gente detrás con mis mismos intereses en japonesadas.
    Buenos recuerdos de una época de fanzines a base de fotocopias (menos la Mangazone, que estaba bastante currada casi desde el principio)

  • Estuve en todos esos sitios, MLM, el Kentucky, lqw kdds de Mangaforum, madre mía que tiempos, seguro que nos vimos, conociendo ambos a Marta. Y de la lista de comentarios reconozco a Aurora (de Kôsen, ¿verdad?). Salones, jornadas, visionados de EGO en Conde Duque…

    Bueno, un placer haber recordado esto.

    Saludos!

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