Esto es lo que pasa cuando entras con 6 euros en La Trocante, un mefítico antro de compra-venta de chuminadas que hay al lado de mi cuevecita barcelonesa. Pasa que esos tipos revientan los precios pero a base de bien y, claro, uno entra con 6 euros (1000 míseras pesetas) y sale con 21 vinilos bajo el brazo. Y es que eso de poner los L.P’s a 20 céntimos pues como que me parece casi indecente, por lo barato, digo. ¡20 ridículos céntimos! Eso no es menos que nada, se te cae una moneda de 20 y casi vale más la pena dejarla en el suelo que castigarte esos lumbares que tanto te ha costado poner a punto con el AB Shaper.
Pues sí amigos, esa es la política de La Trocante (vamos a sacarnos esta mierda de encima como sea), un lugar tan infecto y maravilloso que deja en pañales a cualquier Cash & Converters en cuanto a niveles de demencia, suciedad y caos se refiere. Una celebración de la estética lumpen sin coartada intelectual. Pondría la mano en el fuego a que tienen algún Mogwai famélico escondido entre los maniquíes desmembrados, las tostadoras vintage, los grasientos hornos de pizzería, los detalles de orfebrería de diseño abisal y demás objetos más inútiles que el botón del shuffle.
El caso es que, removiendo esas manzanas de Tántalo en forma de cubetas de vinilos, mi ojos se detuvieron ante la segunda maravilla de la humanidad que, tras las pirámides de la meseta de Gizeh, se aguanta en pie. La sensación que me produjo encontrar aquel críptico objeto de oscuro culto, por el que más de un descarriado seguidor de Dan Brown mataría, fue equiparable a la de dar con la maldita Arca de la Alianza.
Y lo que encontré no es otra cosa que: AQUEST ANY SI!, el delicioso disco que la facción más cañí del Dream Team, junto a dos de sus más rutilantes estrellas foráneas, grabó tras conquistar la primera Liga de la era Cruyff.

Cómo lo oyen señores. Un disco que se ha convertido de forma automática en la joya de la corona de todas las tonterías que tengo por casa y, por ende, en causa de envidias e intrigas palaciegas entre las afamadas visitas que intentan hacer lo imposible por hurtar una obra de arte que, por supuesto, guardo entre algodones en una caja de caudales de apertura retardada vigilada por un circuito cerrado de televisión y dos dóbermans hambrientos.
En honor a la verdad, he de decir que no se trata de un L.P al uso, más bien es un single en gloriosas 45 r.p.m, con dos temas de esos que dejan secuelas. A continuación paso a diseccionar todo lo que puede dar de sí semejante plástico de Pandora.

Lo primero que llama mi atención es lo heterodoxo de la selección de voceros. Por riguroso orden alfabético, tenemos a Alexanco, Bakero, Txiki Begiristain, Eusebio, Koeman y Laudrup. Se echa en falta un Iván Iglesias, un Busquets o un Tony Bruins Slot hasta arriba de pacharán, pero tampoco vamos a ponernos tan exigentes.

No he encontrado fecha por ningún lado pero calculo que tamaña infamia fue perpetrada circa 1991, y si en algo me baso para hacer tal aseveración en la estética que se gasta el Nightmare Team de marras. Sí amigos, esas náuticas, esos tejanos lavados a la piedra y subidos hasta el esternón, esos cinturones marrones de hebilla dorada, esas camisas con estampados de pesadilla metidas por dentro, ese glorioso mullet de bakero, esa raya al lado de Laudrup, esas camisas a lo Terapia Nacional, esos relojes… un museo de los horrores que sólo pudo darse en el espacio y el tiempo en los primeros 90. Y después a dar una vuelta por el paseo marítimo con el chándal de táctel Meyba, la mujer con el walk-man autoreverse y el hijo dando por culo con la mano-loca y las Reebok The Pump. Bocato di cardinale, oigan.
Así se puede observar en la gloriosa portada del disco, una composición que bien hubiera podido firmar Donatello (el genio renacentista, no la tortuga) y que dispone a nuestros héroes en dos grupitos de tres, alrededor de dos micros que parecen menos fiables que un marcapasos Giochi Preziosi, como en el estudio de la Motown pero en versión extrarradio barcelonés, ligeramente achispados y siempre al borde de la carcajada (a saber la de tomas que se llegaron a hace a causa del renqueante catalán de Rotterdam de Koeman y las toses flemáticas de Ducados de Alexanco). Las rodillas semi-flexionadas de Txiki y el gran Eusebio son una caricia para nuestros sentidos.

La decoración del estudio de grabación es tan inquietante que resulta casi lynchiana; una suerte de rayos láser dispuestos sin ton ni son, un desangelado graffiti, un árbol de plástico, unas extrañas cajas negras (muy posiblemente de origen extraterrestre) y un roñoso suelo de parquet.
En la contraportada, ya en un ambiente más relajado y con la satisfacción del deber cumplido, tenemos una simpática instantánea tomada en el merendero sito a las puertas de Flaps Studios. En ella vemos la gallarda complicidad entre Bakero y Laudrup, la eterna campechanería del fuera de serie de Begiristain, la inmarchitable bondad que siempre desprende Eusebio, un Koeman disoluto y espatarrado y al sin par Alexanco, con la camisa medio por fuera y, a juzgar por su rictus de cuñado cachondo, algún que otro cubata de Lario’s en el cuerpo.

Pasemos a lo que es el disco propiamente dicho. Como comentaba, dos temazos para el recuerdo.
En la cara A tenemos “Aquest any sí!” en versión himno cazallero. En un bonito gesto de integración cultural, la canción está cantada en catalán y, como no podía ser de otro modo, el resultado es de risa cuando no de sonrojo; recordemos que Txiki y Bakero son vascos, Laudrup y Koeman de la Europa civilizada, Eusebio tiene pinta de alicantino y Alexanco parece riojano.
Lo más curioso del caso es que cada futbolista traslada su personalidad en el terreno de juego a la interpretación vocal. Así las cosas, y tras un feísta midi de flauta y un ritmillo de esos de casiotone de Orquesta Pyramid, Alexanco abre fuego de manera bronca, chapucera, enmarañada pero (casi) solvente, vale que en el campo fuera más malo que Aleister Crowley pero nadie negará que le ponía empeño. Luego viene Laudrup, tan elegante como en el césped, el único medianamente capaz de afinar y la única voz de no fumador del lote. No se puede decir lo mismo de Bakero, siempre tosco pero obstinado y pasándola hacia atrás. Eusebio es la nobleza pura, el hermano mayor que todos quisiéramos tener y la personificación del concepto «majo», un poco como nos pasa con Jordi Hurtado. Después del delirante solo de saxo, Koeman arremete contra el diccionario a codazos y pepinazos a puerta, como siempre, más tozudo que la Mula de MB. Un voluntarioso Txiki le pone todo su empeño con un semifalsete de auténtica risión. Pero el éxtasis se alcanza con el estribillo, cuando cantan todos a una, se les ve sueltos y las armonías alcanzan un nivel de conmovedora belleza que no se veía desde los tiempos de The Platters. Recuerden el bochornoso episodio protagonizado por nuestra Armada Invencible de cara al Mundial de Alemania con el preclaro Luis Aragonés al frente de la logia.

Pero el verdadero bombazo está en la cara B, ni más ni menos que “Aquest any si!” ¡EN VERSIÓN RAP! Como lo oyen, una entrañable bufonada, un desarmante esperpento capaz de redefinir el concepto de vergüenza ajena y elevarlo a cotas de misticismo inimaginables para el común de los mortales. Una oda al ripio, una marcianada que deja en bragas a la galaxia P-Funk de los Parliament/Funkadelic de George Clinton.
Les transcribo íntegro el garcilasiano soneto para deleite de los paladares más abyectos:

(Laudrup)
Empieza otro partido
Esto va a ser fácil y divertido
En este momento tenemos el balón
Estamos controlando la situación
(Eusebio)
Atención el estadio está caliente
Vamos a ganar al equipo contrincante
Todo está pendiente seguimos adelante
Sé que se siente y estoy sonriente
(Koeman)
El partido ha terminado
No debes preguntar el resultado
Ya que tú lo sabes nunca lo has dudado
El Barça…ha ganado
(Alexanco)
Hemos controlado la situación
Y ahora te cantamos esta canción
Vamos queremos que te muevas
Hemos superado todas las pruebas
(Bakero)
Hemos ganado tú ya lo has oído
No ha sido fácil pero sí divertido
Ahí está la liga estos son los hechos
¿Resultado? Estamos satisfechos
(Begiristain)
Campeones de la liga
Ya no hay nadie que nos impida
Seguir ganando
Tambien perder ¿de qué estás hablando?!!

El estribillo es un haiku de esos que dejan mella en el subconsciente colectivo. A ver si son capaces de asimilar tanta belleza en bruto:

Barça, Barça
Ya podemos celebrarlo aquí
Barça, Barça
Ya lo ves “aquest any si”


Para finalizar les dejo con algunos datos técnicos del asunto:
El ente fue producido por el ínclito Mike Platinas y grabado en los estudios Flaps de la señorial pedanía de Sant Andreu de la Barca (Barcelona)
Músicos invitados: Jordi Grisó al piano, Manuel “Pulpo” Ruíz al solo de tenora, Ilde Irún a los sintes, Mike Platinas a la programación, samples y scratch y Sussy a los coros. Una suma de talentos sólo parangoneable a ilustres equipos de composición como pudieran ser Bacharach/Davis, Pastis/Buenri, Holland/Dozier/Holland, los hermanos Gershwin o sus émulos celtíberos, los Calatrava.
Por supuesto, aquella mañana me hice con otras joyas en La Trocante, si se tercia, puedo dar buena cuenta de ellas en otra ocasión.
Ahora les cedo gustoso la palabra para que puedan desahogarse todo lo que quieran sobre esos discos raros que guardan en los más hondo de sus estanterías.