Huelga decir que, en cuestión de dibujos 80s, lo que G.I. Joe oTransformers fueron para muchos de nosotros, Jem, Chica pop fue para muchas de nosotras (¿?) O en realidad, serie de los 90, recuerden que aquí, por mucho que se empeñen algunos, esto no llegó hasta que no aparecieron las teles privadas. En todo caso, lo petó. La única serie para chicas que pudo rivalizar en popularidad con ella fue Mi pequeño Pony, pero a la mayoría de los chicos nos parecía ñoña y aburrida.

Sin embargo Jem ya era otro cantar (nunca mejor dicho), tenía canciones pop, chicas con pintas, unas malas malísimas… Aunque no era plato de todos los chicos, muchos la veíamos, en compañía de nuestras primitas y sus amigas, aunque luego en el cole sólo comentásemos Automan o el Wrestling. Si ellas presumían de ser Jem girls, yo era, desde luego un Jem boy. Lo digo sin vergüenza, aunque luego me digan que si soy trolo que si nosecuantos.

 

Eso sí: las muñecas de la serie fueron lanzadas a mediados de los 80, y son recordadas por muchas: mi prima tenía una, y adjuntaba un cassette con canciones del grupo, que supongo saldrían en la serie. Pero como no había serie, pues nada, los juguetes no triunfaron. Y cuando la dieron en Telecinco no aproecharon para hacer revival. Aunque en España, músical y estilísticamente aún estábamos en los 80 hasta el 95, las pintas de los grupos y las músicas ya nos sonaban algo desfasadas. Pero no demasiado: recuerden que todavía en los 90 Objetivo Birmania todavía cantaba A mi chico le gusta el inglés.

Las Bangles flirteando con Viru. Al lado, Toto (o Total) Coelo en plena apoteosis en directo, que diría en Mariscal.

La serie nos queda como testimonio de la revolución que supuso la MTVen su día (y que aquí nos sonaba un poco a chino) con videoclips incluidos entre los capítulos y protagonistas muy parecidas a algunas de las estrellas de la época. Lo mejor fue cuando descubrí que había un grupo que tanto estilísticamente como musicalmente eran IGUALES a las Misfits, las geniales Toto Coelo. Supongo que Jem y las hologramas bebían más de Las Go-Gos o Las Bangles, y evidentemente influenciaron a las Vixen. O eso o se cayeron de pequeñas a una marmita de laca.

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Dicho esto, comentemos un episodio de la serie, como de costumbre. ¡¡¡En esta ocasión nos subiremos a bordo del Rock´n´roll express!!! Y debe de ser emocionante, por que mirad la de exclamaciones que he usado. Aunque ya verán, tren sí hay, pero rock, lo que se dice rock…

Jem y compañía deciden realizar una gira por pueblos pequeños de América, donde no tendrían ocasión de tocar debido a la ausencia de estadios. Para realizar el trayecto alquilan un tren que les llevará por todo el país. Los beneficios de los conciertos serán, como no, para la fundación Starlight para el cuidado de niñas huérfanas. ¿Pero qué beneficios? Si se van a gastar un pastón alquilando un tren entero para ellas solas y encima van a tocar en pueblecitos me parece a mí que van a perder más dinero que en el concierto del milenio de Barcelona. Y nos regalan uno de sus éxitos, I take a Train. Molaría que en el Ave pusieran capítulos de Jem para entretener, ¿no?

Las Misfits (el grupo rival de Las Hologramas), lógicamente tienen envidia y deciden crear su propio stunt publicitario para robarles la gloria. Su genial idea consiste en meterse en una avioneta e ir tirando flyers Como son gafes, el vehículo se avería y a Jerrica Benton (la identidad secreta de Jem, no me pregunten por qué) no le queda más remedio que invitarlas a subir al tren de las narices. Mientras, un bribonzuelo se ha colado en el tren para hacerse con la caja de los conciertos. Menudo iluso.

Las Misfits agradecen el gesto portándonse como las niñas malcriadas que son, e inician una guerra de comida. Montan tal jaleo que Rio, el novio heterogay de pelo azul de Jerica, la tiene que encerrar en un vagón. Las tías no escarmientan (si no lo han hecho en tropecientos episodios, ¿por qué lo iban a hacer en éste?) y se escapan trepando al techo, ¡pocos segundos antes de que el tren pase por un túnel! Pizza y sus compañeras tienen que saltar al agua para evitar el golpetazo padre.

De nuevo en tierra, las Misfits se encuentran con un grupo de nativos americanos a las que cantan su tema It takes a lot to survive (¿le interesa a alguien el título de las canciones?) una suerte de Welcome to the junglepero en pop 80s malo. A caballo, consiguen alcanzar al tren y volver a subirse. Eso sí, para demostrarnos lo cabronas que son, ni siquiera firman autógrafos a estos amistosos indios.

El tren llega a otra ciudad, y antes del concierto, las malas nos vuelven a demostrar lo que les gusta joder porque sí y les estropean los instrumentos a Las Hologramas para fastidiar la actuación. Acúsenme de machista si lo desean, pero a estas lo que les hace falta es un buen novio que les alegre algo el día y las soporte, porque es que tanta maldad no puede ser normal (salvo en directores de bancos y gente como Javier Arenas). La actuación es postergada pero no anulada, ante lo cual Las Misfits deciden arrancar el tren y joderlo todo, y es aunque su música sean horteras son unas punks de tomo y lomo.

Claro que con lo gafes que son lo único que consiguen es poner el tren fuera de control y con peligro de descarrilar. El ladrón que se había colado en el tren baja y se carga el freno de mano. Sólo faltan Richard Prior yGene Wilder. Tiene que ser Rio el que se monte a caballo, alcance al tren y ponga fin al peligro. Fíjense que en una serie muy para chicas al final es el hombre el que tiene que protagonizar las escenas de acción y arriesgar el pellejo para salvar a las chicas. Saquen ustedes sus propias conclusiones.

Total, que Stormer se va de la lengua y las Misfits se ven obligadas a ayudar a Jem. El ladrón es capturado, el tour prosigue y Jem nos canta una bonita canción sobre nuestros queridos US of A y sus buenas gentes.

La primera pega que le pongo a este episodio es evidente: Kimberly sale muy poco. Mi holograma favorita, la teclista pelirroja apenas tiene un par de frases. De hecho nadie salvo Jem y Pizza parece tenerlas, aunque, tampoco es ninguna novedad. Aunque eso sí, Las Misftis salen mucho y son las protagonistas del episodio, a causa de sus numerosas trastadas. Jem y las suyas quedan reducidas al papel de comparsas, y es que ya se sabe que los malos acaban por ser lo más interesante de muchas series.

jem_cartoon

El capítulo no es especialmente bueno, de hecho casi podíamos decir que es de los peores. Recuerdo un par de sagas que estaban especialmente divertidas, pero aquí estamos ante tu episodio habitual de una serie creada para vender muñecos. Eso sí, las canciones tienen su puntillo (ejem, no me miren así) y al menos no te aburres. Para no haber robots, ninjas o monstruos estába bien.

Supongo que si se hoy hicieran unos dibujos así el referente sería Avril Lavigne (o Belén Arjona), aunque ya no sería lo mismo y dudo que tuviera la misma repercusión. Evidentemente, ante una Rainbow Brite de corta duración, unos Osos amorosos para niños más pequeños o un Pequeño pony baboso ante decir basta, Jem se queda con el privilegio de ser la mejor serie para chicas de los 80, anime aparte. ¡Pero si hasta se daban picos y todos! De momento a mí nunca me ha salido una estrella al besarme con nadie, pero estoy en ello. Ya me he comprado unas gafas de sol, por si me deslumbro.