Adios al Virugato

Hace poco os hablaba de una circunstancia desafortunada. El pasado sábado 5 de Abril, sobre las 12.00 fallecía Billy, conocido entre vosotros por el Virugato. El animal llevaba varios días enfermo debido a los fallos de su riñón y, tras un amago de recuperación, el pobrecito no pudo seguir luchando y nos dejó.

billy_carita.jpg

Se me hace complicado expresar lo que Billy significaba para mí. Hasta que llegó a casa no supe lo unido que puedes llegar a estar a un animal. Forman parte de tu familia, de tu vida. Se convierten en un ser querido más, y como tal, quiero rendirle un justo homenaje.


Siempre dije que Billy nos agradecía el haberle adoptado. El pobre se encontró en la calle con apenas unos meses, antes de que lo acogiéramos, así que sabía lo que era pasar hambre y frío. El animal destacó por no huir de la presencia de los humanos, y por ello llamó la atención a una amiga de la familia. Me gusta pensar que nunca se le olvidaron aquellos días y por eso se convirtió en el gato más bueno y cariñoso que he conocido jamás, y he tenido y conocido muchos.
El día que llegó, hace algo más de 14 años, temblaba como una hoja de miedo. Se pasó la noche comiendo, del hambre que tenía. Mi hermana se dio un señor cabezazo con el sofá agachándose para saludarle, y su llanto le asustó aún más. Pero creo que pronto se dio cuenta de que allí estaba a salvo, aunque fuera a base de esconderse en el hueco para las botellas de vino del mueble de la cocina.

Al principio no hubo consenso sobre como llamarle. Yo le quería llamar Willy, que me parecía bonito para un gato, pero mi hermano Javier prefería Stimpy. Al resto de la familia le gustó más mi propuesta, aunque Javi siguió llamándole Stimpy durante algún tiempo. Poco a poco Willy fue derivando a Billy, que tenía más sonoridad. En aquella época estábamos enganchados a Melrose Place, y quizá la idea de cambiarle un poco el nombre llegó de ahí.
Así que, aunque en su cartilla de vacunación ponía Willy, era Billy para todos. Y a partir de ahí, se desarrollaron cantidad de motes paralelos: Bilillo, Bilote, Biloxi (mi favorito), Biloxiano, Boliche… Había para todos los gustos. Con el tiempo Javi dejó de llamarle Stimpy, aunque se vengó creando “los gatos acrobáticos”. En realidad se trataba de coger al animal y tirarle por los aires para que diera vueltas y cayera de pie sobre el sofá.

Tras un par de años, llegó otra invitada a la residencia Viruete: una coneja a la que mi hermana llamó Coni. O Connie, que queda mejor. El gato alucinó cuando vio por primera que la coneja hacía sus necesidades en su cajón de arena. ¡Era su cajón! Por ello nunca se llevó bien con la coneja y le daba con la pata en el morro, aunque ella contraatacaba y alguna vez se llevó un mordisco. Con la pareja de periquitos que teníamos, sin embargo, se llevaba mejor. Si bien al principio trataba de cazarlos y meter la pata en la jaula, al final se acabó acostumbrando a los pájaros.

billyyjose.jpg

Fue entonces cuando empecé a cambiar mi modo de vida y, durante varios años, pasaba toda la noche despierto, hasta las siete o las ocho de la mañana. Al principio estudiando, luego vagueando, usando las BBS o navegando por Internet y jugando al ordenador (sobre todo al Master of Orion 2) y al final, escribiendo o trabajando traduciendo cosas. Y durante aquellas noches, la única “persona” despierta, con quien poder tener algo de contacto y compañía, era Billy. Supongo que yo era lo mismo para él: la única persona a esas horas con quién estar. Esos años forjaron una relación muy fuerte entre los dos, y él se convirtió en “mi” gato.

billylaser.jpg

Si yo iba a la cocina, el venía detrás, si volvía al salón, allí me seguía él. Andaba con pasitos cortos, aún siendo mayor, y en mi mente le acompañaba el ruidito agudo que en los dibujos animados hacen cuando un personaje va de puntillas. Le encantaba que le cogieran en brazos, se ponía a ronronear inmediatamente. Si le hablaba mirándole, me contestaba con maullidos, era increíble las conversaciones que teníamos. Él decía “miaglus” en vez del tradicional “miau”. Y me cubría a lametones, ¡como le gustaba lamer!. El pobre me quería tanto que intentaba colarse en la habitación cuando era la hora de dormir, para poder soñar juntos. El problema es que, si bien al principio era sigiloso, luego se aburría y se ponía a enredar o a lamerme y me despertaba cabreado.

Durante esas largas noches y casi solitarias noches se forjó nuestra amistad. Fueron muchas madrugadas frente al ordenador o el televisor y ahí estaba él, en mi regazo, o en el sofá, durmiendo mientras iba creando aquellos textos primerizos, o los guiones de mis programas de radio. Fue normal, que, alguna vez, a la hora de ilustrar algún artículo me acordara de él y comenzase a sacarle en la página
Y hablando de cosas de la web, también fue curioso la primera vez que vio al Furby Lu-Luh. Alerta, nervisoso, extrañado… La imagen era para partirse, aunque no tardó en darse cuenta de que era un cacharro. Quizá por aquel divertido primer encuentro, decidí unirlos a los dos en los artículos de comida. El parecía divertirse olisqueando el Trickyball y los Monchitos. Esos juguetes no le gustaban, prefería el papel de regalo y las cajas vacías, como casi todos los gatos. Un año le echamos por reyes una caja vacía, envuelta, claro, para que hiciera lo que quisiera. Y que contento se puso, como sonreía. Siempre tenía esa sonrisilla en la boca cuando le hacía las fotos. Por que Billy estaba siempre contento, se le vía en la cara.

No solo se prestaba de buenas a aquello…su empatía hacía que en ocasiones en las que estaba abatido o deprimido, o incluso llorando, el animal viniera sin que lo llamara, por su propia cuenta y notando algo raro, y subiera al sofá de un salto y me lamiera un poco como diciendo “¿qué te pasa? Acaríciame, que te sentirás mejor”. Y así sucedía. Menos mal que le tenía a él, el único que me comprendía y sabía lo que necesitaba. Billy jamás fallaba en aquellos momentos. Siempre estaba en mis momentos históricos, bien auto-compadeciéndome o bien desafiando al mundo. Ya lo decía mi tío Pepe, “parece un perrillo más que un gato”.
No era perfecto, ni mucho menos. Era celoso. En 2003 pasé varios días en el hospital, y os juro que lo que el motivo por el que más ganas tenía de volver a casa era para verle a él. Al regresar, tras cuatro o cinco días ingresado, el gato estaba enfadado conmigo por ausentarme tanto tiempo. ¡Mi gozo en un pozo! …. Cuando conoció a Montse le cayó mal, quizá porque yo estaba más pendiente de ella que de él. Alguna vez le arañó dejando caer la pata disimuladamente. Es lo que ella llamó “la mano tonta”. Pero en cosa de unos meses, la aceptó de mejor gana que a cualquier otra chica que haya traído a casa. Hasta fue el wallpaper del ordenador de Montse, y a mí me alegraba verle cuando iba a su casa y usaba su ordenador.

Sus travesuras consistían principalmente en meter los morros en jarras de aguas para beber, volcando la jarra en el proceso y empapando papeles y revistas. También gustaba de hacer excursiones a nuestros vecinos rumanos, saltando a su piso desde la terraza. Menos mal que ellos le recibían divertidos y no se enfadadan. ¿Cómo iba a ser de otra manera, con lo bueno que era? Hasta se dejaba coger y acariciar por ellos. Una vez le dio por asomarse por una ventana rota, y como resultado, se cortó la carita. Aún recuerdo el susto que me llevé cuando le vi con la cabeza empapada de sangre, sin saber lo que le había pasado. Afortunadamente no fue nada grave. De aquel incidente le quedó una pequeña cicatriz cerca de la nariz. ¡Por cotilla!

billycarota.jpg

Durante varios años le dio por mearse por casa durante la época de celo, pero nos daba pena castrarlo. Así me estropeó algunos tebeos, ropa, y en un fin de año, se meo en un abrigo de pieles de mi tía, que creo aún se acordará de aquello. Pero cuando estás viendo una película tú solo y el animal de repente salta para subirse encima de ti y se pone a ronronear y pone carita de felicidad te lo compensaba todo. Hasta los pises.
En nochevieja era un show. Siendo tan simpático y cariñoso, no le asustaba en absoluto que la casa se llenara de primos, tíos y amigos que no conocía. Al contrario, le gustaba el jaleillo y se dedicaba a pasearse por debajo de la mesa, pidiendo langostinos y gambas. Mi padre, que gusta de cocinarlas los sábados mientras ve el fútbol, también se acostumbró a que el animal le pidiera. Le encantaba también rebañar los yogures y petit suisse, quizá para compensar que solo pudiera comer comida de un tipo, debido a los problemas de riñón que empezó a tener ya de joven y que al final probaron ser fatales.

En enero de 2007 me fui de Alcalá de Henares para vivir en Madrid, y durante muchos meses me quejaba de echarle de menos, aunque le cuidaban mi madre y mis hermanos Javi, Miguel y Esemeralda. Cuando volvía a ver a mi familia, que afortunadamente era y es una vez cada 15 días, lo primero que hacía era buscarle. “Voy a ver a mi amigo”, le solía comentar feliz a Montse. Fijaos que hasta hace tres días aún tenía esa foto de ahí arriba, en la que salgo con él, como avatar del messenger, más de un año después de dejarle en casa de mis padres.
En Agosto del mismo año tuvo lugar una circunstancia muy curiosa. Decidimos dejar a nuestro gatito Buddy con mis padres, y que conociera a Billy, mientras nos íbamos de vacaciones. Coincidió que mis hermanos decidieron adoptar una gatita, a la que llamaron Suerte. Pues ahí se juntaron los tres gatos durante 10 días en que se lo pasaron fenomenal, y Billy hacía un poco de “abuelo” enseñándoles cosas y evitando que se desmadraran. Según Montse, formaron “la banda del Miaglus”, un peligroso grupo de gatos mercenarios dedicados a mendigar comida.

billyysuerte.jpg

La pequeña Suerte ha hecho honor a su nombre. Ha sido muy afortunada de tener durante sus primeros meses de vida un abuelillo como Billy, que se pasaba el día jugando con ella y mimándola. Y espero que nuestro Buddy de y reciba tanto amor como él. Anécdotas aparte, día a día nos dio su cariño. Bastaba con que estuviera ahí para que todo fuera más alegre. Os contaría mucho sobre lo mal que lo he pasado estos días, pero creo que si habéis querido mucho a un animal os haréis una idea. O al perder a tu mejor amigo, porque, no exagero, es lo que era. Billy vivió una buena cantidad de años; desde luego, más que si se hubiera quedado en la calle. Fue muy feliz y nos hizo felices a todos los que compartimos un hogar con él, y aún en su muerte me ha enseñado unas lecciones, amargas, pero que me acompañarán siempre. Gracias por todo.
Adios, Virugato.
Adios, Billy.
Adios, amigo.

billyyviru.jpg

224 thoughts on “Adios al Virugato

  • Aprovecho el primer comentario para agradecerles a todos los amigos la preocupación, vosotros sabéis quienes sois.
    Gracias al consejo de mi amigo John, amante también de los animales, reuní valor para verle una última vez y despedirme de él. Le dije llorando “Gracias por todo. Te quiero mucho, pequeñín. Adios amigo”. Pero me alegro de haberle visto última vez, y sí, me alegro de haberlo hecho, a pesar de lo mal que lo pasé.
    Y Aún sabiendo desde el sábado como quería acabar el texto, lo he dejado para lo último, último y se me ha aflojado la lacrimal teclenado.Y, de nuevo, me alegro mucho de haber escrito esto, y haber recordando con la familia las anécdotas y buenos momentos que pasamos juntos. Ha sido una bonita forma de recordarlo, y muy necesaria para mí.
    Que drama.

  • Un placer haber conocido a este gato tan singular y tan bondadoso durante estos 3 últimos años…Me alegra un montón que aunque al principio parecía que no hiciéramos buenas migas, luego me acabara aceptando como un miembro más de la familia.
    Me ha conmovido verte tan afectado por su muerte y confieso que yo también lo he pasado bastante mal.Espero que Buddy nos salga tan bueno como Billy,

  • Lo siento mucho, es muy duro perder a un amigo asi y cuando nos dejan te das cuenta del valor que tenia esa amistad. Pero siempre te quedan los buenos momentos con el y lo que has disfrutado de su compañia. Le has hecho un precioso homenaje, casi me saltan las lagrimas leyendo y creo que es la mejor forma de despedirle y recordarle

  • Este es mi primer comentario aunque llevo algunos años ya disfrutando de todo el trabajo que dedicais a esta web, y creo que hablo en nombre de todos los asiduos cuando digo que siempre se ha notado un enorme amor hacia Billy, que ya era tambien nuestro Virugato.
    Entiendo bien como te sientes, es un trago muy duro el perder a alguien tan querido.
    Si sirve de algo, todo mi apoyo está contigo.
    Adios, Virugato.

  • Hola Viru:
    Soy lector de tu web desde hace tiempo y este es mi primer comentario. Yo tambien tengo un par de gatos en casa y te comprendo todas y cada una de tus palabras.
    Te acompaño en el sentimiento, no se puede decir mas

  • Es una lástima, pero si hay un cielo para animales (y quiero creer que sí) ahora estará con gatos famosos como Snowball y Don Gato.
    El Virugato siempre estará presenta gracias a todos esos artículos en los que ha participado.
    Gran homenaje (te adelanto queestará en el “In memoriam vol.6” de TiempoDeCulto, junto con Charlton Heston o Richard Widmark).
    Valor Viru!!!

  • Yo le recordaré como el virugato luchando contra los furbys… y desde luego, con esos vídeos, con mucho, mucho amor.

  • Viru, no imaginas la cantidad de gente que se daría con un canto en el pecho porque alguien les dedicase lo que tú acabas de escribir sobre Billy.
    Me he emocionado hasta el punto de que tengo el nudito en la garganta y los ojos empañados.
    Yo también soy dueño de gatos y mi pequeñín, Tigger, estuvo a punto de dejarme este verano a causa de un problema de riñon que gracias a Dios descubrí antes de ausentarme por un viaje de trabajo casi 10 días.
    Lo dejé ingresado en el veterinario todo ese tiempo (había que darle una medicación específica durante esos días y era un marrón cargar con esa responsabilidad a nadie) y la gente sólo me decía “Tío, que te sale un pastón”… como si el dinero fuera el problema.
    Y es que no se puede entender la relación entre hombre y gato si no se ha vivido con intensidad ese tipo de simbiosis, y por lo que veo, Billy y tú teníais ese nivel de complicidad que se convierte en mecanismo indispensable de tu engranaje emocional.
    Estoy absolutamente conmovido por esta exposición tuya de sentimientos a flor de piel. Ha sido uno de los textos más entrañables y bellos que he leído en meses, justo tributo a quien, como bien relatas, tantas horas de silenciosa pero leal compañía te dedicó sin pedir nada a cambio y sin estar demasiado ocupado para atenderte cuando tocabas fondo (impagables esas muestras de fidelidad desinteresada, esa cabalgada al rescate cuando todo lo demás falla).
    Viru, a menudo me alegro de haber descubierto tu web porque me alegra el día con ocurrencias y viajes en el tiempo a una juventud ya pasada. Hoy me alegro porque me ha confirmado lo que ya todos sabemos: que ahí detras hay un magnífico ser humano que incluso en los pequeños detalles es digno de ser admirado.
    Un abrazo y a seguir.

  • Lo siento muchísimo, Viru… es muy duro perder a alguien que te ha acompañado durante tanto tiempo y con quien se han compartido tantísimas cosas.
    Estoy seguro que a muchos también se nos ha soltado alguna lagrimilla en el teclado leyendo la historia de “nuestro” virugato, que tanto ha formado parte de esta página, y a partir de ahora, mucho más conociendo toda su historia.
    En momentos tan complicados, lo mejor que se puede hacer es mirar adelante y esperar a que el tiempo ayude a llevar mejor la ausencia de un ser tan querido. Creo que con estas palabras le has brindado un digno homenaje.
    Muchos ánimos!!!

  • Mi Homer ya tiene trece años, y no me imagino el día que tenga que irse de juerga con el gato de John Wayne. Muchos ánimos y que prevalezca todo lo que nos ha aportado… y el que piense que los animales no aportan nada, le invito a salir afuera y solucionarlo.

  • Yo también he tenido animales que se han ido, el último una gata. Da mucha pena, pero queda el recuerdo de los buenos momentos y sus aparciones en la web, que no es moco de pavo.
    Estamos contigo, Viru
    ¡Alabado sea el Virugato!

  • No pensé que me pudiera quedar algo más que decir al respecto que lo que ya hemos hablado, pero tío, qué texto tan sentido. Se nota que lo querías mucho.
    Hasta siempre, Billy el Virugato. Allí donde estés tienes a un perro pequeñajo y blanco, con afán por tomar el sol hasta que la tripa se le pusiera morena. Se llama Balú (Baloo, en su origen). Espero que os hagáis buenos amigos.

  • Llevo años leyéndoos, años riéndome con los artículos, la gran mayoría de ellos acertadísimos, y por vagueza nunca había comentado en ninguno de ellos. Esto es diferente. El Virugato formaba parte de la web y de todos los lectores que la siguen.
    Todos lo echaremos de menos.
    ¡Ánimo, Viru!

  • Era un gato realmente precioso, y lo que dices de su buen comportamiento me ha recordado mucho a una gata que tuve hace años y que desgraciadamente murió muy joven(no tenía ni dos años). Aún echo de menos cuando se subía a la mesa a mirar cómo jugaba al ordenador (le gustaba especialmente el “Heroes of Might and Magic4”) o cómo dejaba que todo el mundo tocara a sus crías porque sabía que podía confiar en nosotros.
    Espero sinceramente que encuentres otro animalito que, aunque no te haga olvidar a Willy, sí te ayude con su cariño a superar el mal trago.

  • Hola, Viru.
    Yo también, como ha comentado alguna persona ya, llevo siguiendo tu página un montón de tiempo, y nunca entré a postear…
    …Pero tío, ahora no lo puedo evitar.
    Te entiendo de verdad, el año pasado murió también mi gato, Elvis, tras 21 años de hacernos compañía y no darnos otra cosa más que amor desinteresado.
    Fue terrible la pérdida para todos, en especial para mí.
    Te comprendo totalmente,y te mando el deseo de que sigas hasta ahora, como el tío genial, divertido e inmenso que eres.
    Un Abrazo, Tío

  • De un amigo de los gatos a otro, mis mas sinceras condolencias y creeme que ese gatito siempre te estará agradecido por aquellos momentos de felicidad al lado de tu familia luego de salvarlo del frio y el hambre. Ese vacio que sientes ahora se llenará de bellos recuerdos muy pronto, Animo!!

  • Que bonito, joder. Menuda biografía. Un verdadero homenaje al bueno de Billy, el virugato. Yo también he tenido animaletes en casa y sé el cariño que se les coje y lo mucho que duele perderlos. Pero esta claro que los dos habéis tenido unos 14 años muy muy divertidos.

  • Mucho ánimo, compañero. Como compañero de piso de mi gata, me imagino lo que tiene que doler este momento. Pero ya se sabe, gatos y humanos tenemos distintos ciclos vitales. Un texto precioso que me ha emocionado bastante.
    Un abrazo

  • Mis condolencias por el fallecimiento del animalito, lo cierto es que cuando pasan de 10 años suele ser muy probable tener un fallo renal, bien por infección bien por insuficiencia.
    Recientemente tb tuve un gato Persa (15 años) con ese fallo que consiguio in extremis salir adelante.
    En fin, sólo puedo lamertar tu perdida y decirte lo que me dijo la veterinaria en su momento cuando perdi a Pepa (gata Persa) “Un clavo saca a otro clavo”

  • Mi mas sentido pesame
    Seguro que ahora esta en un sitio mejor, me han dicho que en el cielo de los gatos tienen tarifa plana de salmon y atun.
    Animo Viru!

  • Dios, se ha ido una leyenda.
    ¡El Virugato!.
    Si hasta lo usaba en mis conversaciones y todo como epítome de lo felino.
    Todos los que adoramos a los gatos lo sentimos.

  • Llevo yo también algún añito leyéndote viru, riendo, recordando, reflexionando… y a partir de hoy también llorando! joder yo de verdad es que soy una nenaza! lo reconozco! y más con estos temas, de hecho he empezado a leer el artículo y digo: “bueno pequeña reseña, la leo le digo a viru que lo siento un montón y a seguir currando”. Y joder de pequeña reseña nada! homenaje sentido y precioso viru! fue un gato realmente afortunado por tenerte de amigo sin duda!
    En ocasiones como esta es cuando más “envidio” no tener el talento de escribir como ud. para poder dedicarle unas palabras a la altura de las circunstancias. Así que a falta de ese “talento” tiraré de “sentimiento” y sinceramente le diré un LO SIENTO enorme, y como todos los demás, que aquí estamos para seguir pasándolo bien junto a ud, a buddy y recordando al (un poquito de todos nosotros también) virugato!
    Mi perrita murió hace tiempo ya. Recuerdo q sus últimos días fueron realmente jodidos (no entraré en detalles) pero evidenciaba esta situación, que era cuestión de días y yo que en aquel momento era estudiante, y el día en cuestión tenia un puto examen importante… ¿sabe el momento ese que ha contado, de verle por última vez: “Gracias por todo. Te quiero mucho, pequeñín. Adios amigo”. Mi perrita lo tubo con mi señora (entonces mi novia) y me alegré un montón de ello, pero sin duda siempre me quedo la ausencia de ese recuerdo de despedida que todos deberíamos tener con un amigo! en fin, siéntase afortunado en ese sentido caballero!
    PD: y seguro que le comentó a ella, que le dijera a su hermano que le mantuviera informado de cuantos gatos seguían soñando juntos!
    Un abrazo:
    longshot

  • Joder macho, lo lei por que Billy solía protagonizar mis artículos favoritos de la Web.
    Tronco, no te lo creerás, pero se me ha saltado una lagrima leyendo esto.
    Bueno… Mi más sincero pésame, Sr. Viruete…

  • Saludos Viru,
    Nunca había puesto ningún comentario en tu web a pesar de que la ojeo con frecuencia. Comprendo bien tu dolor, yo he tenido vari@s gat@s a lo largo de mi vida y te puedo decir que han sido de los mejores amigos que he tenido, nunca se supera del todo su pérdida. Lamento la muerte de Billy, pero me alegra saber que ha tenido una existencia feliz junto a tí y sus amiguetes felinos.
    Mucho ánimo Viru!

  • Hola, no conocí al Virugato antes de esta entrada, pero también tengo un gatete muy “salao” y cariñoso, lleva 10 años con nosotros, por lo que también se le va acercando “la parca”…. Te acompaño en el sentimiento, nadie sabe lo que significa un amigo así para uno hasta que le pasa…. de verdad que lamento tu dolor….
    Adios Virugato…. disfruta allá dónde estés….

  • Yo también tuve un gato, y también murió. Pero lo hizo más joven. Siéntete afortunado por haber podido disfrutar de la compañía de un animal tan maravilloso durante todos estos años, y recuérdale siempre, porque la huella que ha dejado en ti seguramente nunca se borrará.
    ¡Muchos ánimos! Un abrazo.

  • Lo siento mucho Viru… La gente a la que no le gustan los animales o que nunca ha compartido su vida con uno no lo entenderá, pero los que tenemos la suerte de hacerlo sabemos todo lo que nos dan, y como acaban formando parte indisoluble de tí, como un miembro de tu familia o un muy buen amigo. Al igual que tú, mi mascota es recogida de la calle, aunque en mi caso es una perra enorme y preciosa de la que no quiero imaginar el día que tenga que decirla adiós. Mucho ánimo, y piensa que los años que ha pasado contigo han sido los mejores posibles

  • Gracias por mostrarnos tu lado más humano, Jose. Realmente, sólo la gente que ha tenido animales en casa sabe realmente lo duro que es perderlos. Hay veces en que el cariño que te dan, la compañía que te ofrecen, pidiendo tan solo que tú estés ahí, no lo encontrarás nunca en ninguna otra persona.
    Un abrazo, Jose y recuerda siempre los buenos momentos que has pasado con él.

  • Hola Viru, desde aqui mis condolencias, solo decirte que se muy bien como te sientes, pues hace tres semanas yo tambien perdí al que fue mi mejor amigo durante 12 largos años, y es que como tu dices, hasta que no tienes mascota no entiendes lo que puedes llegar a quererlos, en mi caso era un perro, el mejor perro del mundo y alguien que siempre ha estado alli cuando lo he necesitado. Desde aqui quiero rendir un homenaje a todas aquellas mascotas que han contribuido a nuestro desarrollo como personas.
    Roskow y Willy D.E.P
    Saludos a Todos

  • Cuánto lo siento, Viru. Qué penina de animal tan bueno.
    Yo también perdí una gata (“Reina”, echádle la culpa a mi hermana… u_u), en este caso porque resultó ser alérgica a las vacunas nuevas contra la leucemia. Era muy gata, tambien de orígenes duros, bastante arisca y rápida de enfadar, pero le gustaba mucho hacer compañía y fue una alegría para todos durante mucho tiempo. Muy muy muy bonita, y también muy graciosa (nunca dejó de tener cosas de gatino chico).
    Siempre es un consuelo que hayamos podido dar vidas felices a animales que no las tenían.
    Mis condolencias.
    (Veo una Dreamcast…)

  • Se pasa fatal. Yo en octubre perdi ami perro. Tenia 15 años, y aun recuerdo perfectamente el dia que le conoci. de hecho habia estado mucho tiempo pidiendo un perro, y para mi primera comunion fue el mejor regalo que me pudieron hacer. No tenia raza, pero tampoco la necesitaba. era una mezcla d emuchas cosas, y asi fue durante muchos años. Tambien barajamos muchos nombres, mi hermana queria llamarlo Scotty, pero pense que era demasiado cursi, y yo lo queria llamar Kabuto (si, por la serie qu esucedio a cballeros del zodiaco) pero pense que era muy largo, asi que lo llame Ferdy (si, por la serie d el ahormiga, de aquella veia demasiado la tele) Era curioso explicarle a la gente porque se lamaba Ferdy, sobre todo con 20 años… pero de todas formas fue el perro de mi infancia, y con el pase muchas cosas que no cabrian en un post. Creo que por muy mal que lo pasemos, a todo el mundo le viene bien tener un animal d compañia cuando es un niño para darse cuenta de lo que es amistad incondcional.
    Un saludo, y espero que te repongas pronto Viru

  • Los animales se hacen querer mucho más que las personas. No tienen maldad.
    Qué curioso, yo también tuve un gato con el que pasaba las noches en vela viendo la NBA y leyendo o jugango al ordenador. En esa época era mi mejor amigo.
    Cuando mi madre tuvo una depresión, en los peores días, en cuanto se ponía a llorar el gato se tumbaba a su lado y le daba golpecitos en la mano como diciendo ¿qué te pasa?
    En fin, yo le tuve que llevar a sacrificar. Tenía leucemia y hacía 3 días que no se movía, ni comía ni bebía. Y cuando me marchaba se levantó y maulló como diciendo: ¡no me dejes!
    Me han pasado muchas cosas jodidas, pero creo que ésta es la peor de todas.

  • Siento el disgusto porque cuando se te muere alguien así es como perder a lo más querido y yo también he pasado por algo así.
    Se te va algo. Pero algo se queda contigo también.
    Ánimo!!

  • Hola Viru:
    Mis más sentidas condolencias como persona que también perdió varios amigos a lo largo de su vida. Lo mío fueron los perros, y tuve varios durante mi vida (ahora no tengo ninguno porque creo que la vida en la gran ciudad estresa demasiado a un perro). Cuando llevas muchos años con un animal de compañía, se extrañan muchas cosas cuando se te va, especialmente si has visto crecer a ese animal cuando todavía ibas a EGB como es mi caso.
    Ánimo…

  • Ánimo, Viru. Nunca he tenido mascotas, por culpa de mi maldita alergia, pero adoro a los gatos (incluso soy “padrino” de uno de los tres que tiene una amiga), así que me puedo hacer una ligera idea de lo que estás pasando.
    Hasta siempre Billy, grande.

  • Lo siento mucho :(.
    A veces pienso en que un día mi Bronson o mi Lula se marcharán y una tristeza enorme me vuelca el corazón.
    Sólo el que tiene una mascota puede entender lo maravilloso y gratificante que es tenerlas en tu vida.
    Te llevas el haber podido disfrutar de él y él de vosotros y este magnifico homenaje que me ha hecho (en serio) saltar la lagrimilla(estoy muy sensible).
    Un beso grande y ánimos
    PD: Biloxiano, que cosas yo llamo, a veces a mi Bronson “Bronsoniano”

  • Lo siento mucho :(.
    A veces pienso en que un día mi Bronson o mi Lula se marcharán y una tristeza enorme me vuelca el corazón.
    Sólo el que tiene una mascota puede entender lo maravilloso y gratificante que es tenerlas en tu vida.
    Te llevas el haber podido disfrutar de él y él de vosotros y este magnifico homenaje que me ha hecho (en serio) saltar la lagrimilla(estoy muy sensible).
    Un beso grande y ánimos
    PD: Biloxiano, que cosas yo llamo, a veces a mi Bronson “Bronsoniano”

  • Qué bonita historia.
    La verdad es que conocía a Willy solamente hace un año y he tenido pocas oportunidades de estar con él, pero siempre me ha parecido un gatito muy especial y súper bueno, aunque el pobre estaba un poco harto de mí y mis juegos con él jeje, siempre acababa viniendo y un dia hasta me dio un besito y me lamía el brazo.
    Es increíble el cariño que se les coje a los animales, he tenido pocos gatos pero me acuerdo especialmente de todos ellos.
    Los gatos tienen 7 vidas, y sea cual fuese la suya seguro que no se olvida de ti, se nota que le querías muchisimo.
    Besitos.

  • En mi familia hemos tenido decenas de animales…(perros, gatos, tortugas, hamsters….), y se lo que es perder a uno, estamos contigo Viru
    Con mensajes como este se ve la grandeza de la gente y el cariño que demuestra a sus mascotas….

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *