Hoy nos adentramos en un espinoso tema: el de las canciones
quemadas. El panorama musical lleva años bastante
parado, salvo, quizá, por la llegada del Reggeton
a nuestras vidas, que ha sido toda una revolución.
Quizá por eso en discotecas, radios, establecimientos
(la tienda de fotocopias de tu barrio cuando hay cola),
o en el autobús nos bombardean con una serie de
temas noche y día. Y lo peor es que es así
desde que tenemos memoria (o sea, desde hace unos años,
que nosotros no llegamos a más) y muchas no es
que sean malas, simplemente la repetición de las
mismas ha logrado que al final sean odiosas.

Desde nuestro punto de vista es diferente una canción
de moda a una canción quemada. Las de moda, efectivamente,
nos hacen sufrir durante unos meses, un par de años,
incluso, pero luego duermen el sueño de los justos
y son capaces de regenerarse lentamente. Pero estos temas
de los que os hablamos hoy siguen sonando una y otra y
otra vez, a pesar de que nos los sabemos de memoria de
pe a pa. Son las que todo el mundo sale a cantar en el
Karaoke. Y ya verán, ya, como a medida que
lean el artículo y los títulos de las canciones
las van a reproducir en su mente sin olvidar un sólo
detalle.

Comenzemos fuerte con We will rock you,
de Queen (¿te da cuen?): una puta mierda de canción.
Sí, seguro que los Queen eran geniales y bla, bla,
bla, pero no me puedo explicar, por más que lo
intento, cómo colaron esta canción a "
everybody" y tuvo tantísimo éxito.
Lo peor de todo es ir a una disco, que pongan la canción
y ver a todo el mundo haciendo el jodido movimiento de
brazos, (aplaudir dos veces y luego alzar las manos al
cielo). Y mucho peor es ver como casi todos se inventan
la canción; y digo yo, ¿si no te la sabes
pa qué coño la cantas?. Queda muy ridículo
ver que el movimiento de los labios no tiene nada que
ver, ni por asomo, con la letra. Y de ellos es también
We are the champions, de la que nos
negamos a decir nada. Bueno sí. Recuerden a Fernando
Alonso
. ¡Cada vez que alguien gana algo suena!


Una
canción que habla de la vida, y que, sin
embargo, cuando la oigo quiero morir.

Life is life de Opus: Grupo formado
por un montón de alemanes feos y con bigote (valga
la redundancia). No aguanto la canción. Después
de casi 20 años aún hoy es el día
que la canción sigue sonando en emisoras y en discotecas.
Se puede decir que el grupo es un one hit wonder en toda
regla. Lo peor es que la canción es extremadamente
sencilla, con apenas dos partes que se repiten eternamente
y que llegan a irritar. Vamos, que lo que quiero decir
es que este grupo ha vivido de una única canción,
y así será por los siglos de los siglos.
"La, la, la,la ,la, life is life", pedazo estribillo.

>
¡Mira
lo que has hecho, Johnny Depp!

Cualquier canción de Mago de Oz: una especie
de Celtas cortos medio jevis disfrazados de bucaneros
y un cantante al que no se le entiende lo que dice. Suenan
cualquier día, a cualquier hora, en cualquier parte.
Gustan a todo tipo de gente, por lo cual puedes escuchar
sus temas en cualquier emisoras, en garitos pijos o "rockeros"…
La de Ven quiero oir tu voz ha pegado especialmente.
Al igual que el anterior grupo, fomentan que la gente,
en las discos, baile sus canciones como si de bailes regionales
se tratase. Todos en corro, con un estilo muy etílico
y girando de un lado para otro. Estos, llevados por el
fervor de la canción hace que no se enteren que
puedes estar al lado de ellos lo cual hace que te tiren
el cubata por el suelo, te pisoteen y te zarandeen sin
piedad. Suelen ser grupos de unas quince personas en adelante,
como el propio grupo. Perfecto para fiestas universitarias
y tal.

Los
niños discapacitados también tienen
derecho a pasarlo bien

Losing my religion o Shiny happy
people
de Rem: casi lo mismo que Opus,
sólo que estos aún siguen dando por culeiro.
Estas dos canciones son perfectas para ir al baño
o bien dirigirte a la barra a pedirte algún refrigerio.
Rem fueron el gran grupo de pop de principio de los 90,
por lo menos para los 40 principales y otras tantas emisoras
que se encargaron de emitir 200.000 veces estos dos temas.
Ahora pasan de interpretar Shiny Happy People en los conciertos,
pues la consideran facilona e infantil. Lo mejor es ver
a tu amigo el moderniki, que adora a Electric Six,
bailar como el que más estos dos temazos. "Es
que los REM son muy grandes". Claro que sí,
campeón.

Los Safri dúo: no puedo soportar como la
gente se pone hacer el memo en las dicos con esta canción.
Esta sonata propició en su momento la llegada de
una nueva modalidad en el arte de tocar instrumentos en
el aire. El famoso "air guitar" da paso al "air
bongo", aún más deplorable si cabe.
Al ser instrumental y con ritmillo, propició su
utilización en cientos de promos de los canales
de TV, que la utilizaban para anunciar la Fórmula
1
, la Champions, el ciclismo, el último
partido de nuestra gloriosa selección o
cualquier tontería. Por cierto, ¿qué
ha sido de estos? De los Safri, no de la selección.

Cíclope
tocando la guitarra

Y de lo moderno nos vamos a esos clásicos indiscutibles
según Joaquín Luki (DEP). Por
ejemplo con Money for nothing de
los Dire strait. Una canción que cuando
empieza parece que va a tener caña y luego es un
muermo total cantada por un soso de cojones. Y encima
llevan años, y años, y años sonando
todos los días en las radios. Y en la disco también:
más "air guitar" por parte de gente que
jamás en su vida ha tenido una guitarra en sus
manos. Quizá se puede crear la controversia, ya
que opinamos que este grupo y el inefable, Mark Knopfler
están enormemente sobrevalorados al igual que el
insoportable Eric Clapton, que lleva años
haciendo umpluggleds y discos-coñazo para desesperación
de cualquiera. Nosotros no recordamos si Tears in
heaven
es bonita o no, porque le hemos oído
tantísimo que hemos perdido la sensibilidad. Es
como cuando comes picante, que tras un rato ya no sientes
nada en la boca. Pues eso.

Smells like teen spirit de Nirvana: venga,
todos a tocar la bateria, "air drums" y a bailar
"pogo" en la pista de baile. En emisoras como
Rock’n’Gol suenan aproximadamente cada hora, como
si fuera una especie de ritual secreto de la suerte. Este
grupo de grunge, consiguió pasar del Rock Alternativo
al mainstream más absoluto, y consiguió
un hit single por los siglos de los siglos que, siendo
francos, estamos un poco hartos de oir. Que sí,
que marcó mi adolescencia y la de todos, que si
tal y que si pascual… Pero hombre, déjenla descansar
un poco.

Y ya que hablamos de rock, que me decís de Crazy
de Aerosmith. Posiblemente el peor tema de su carrera,
que ya es decir (porque en los últimos parece que
hacen oposiciones para cargarse su excelente legado 70s).
En este caso, incluso el video sufrió siendo explotado
hasta el infinito, de manera que no es absolutamente imposible
escucharla sin que nos vengan a la mente Arwen
y Batgirl. Os juramos que acabamos hasta las pelotas
del puto videoclip de las narices. Es una canción
sumamente irritante por la de veces que repite lo de Crazy,
que es lo único que recuerda la gente.

Y ya que hablamos de intocables, uno de los momentos más
deplorables que viví en una disco fue cuando sonó
el Born in the usa del coñazo eterno
que es Springsteen, no se jubilará nunca,
o al menos todo apunta a que yo no lo veré. Todo
el mundo lo flipaba mucho, es curioso ver como todo el mundo
entra en éxtasis con semejante canción, si
al menos tuviesen idea de lo que cantan. No la explotéis
más hombre, que ya está machacadíiiisima.
Seguro que hasta Bruce os lo pediría. ¿Hacemos
una Petición Online de esas para que la dejen
de emitir? Desde aquí mandamos un abrazo a Fuentes,
que ha puesto su granito de arena en acabar con este tema.

Podría hablar también del desprecio que
me generan cantantes como Elton John, del cual,
en su extensa discografía, sólo rescataría
la versión que hizo con Ru Paul del “dont
go breaking my heart”, solo por el componente chochi
que tiene. Pero la verdadera bomba de relojería
es Your Song, que intepretó con maestría
Juan Camus
y que la ponen sin parar, por algún
motivo, en Telecinco: en el Tomate, el TNT,
el A tú lado, etc… para ilustrar un momento
especialmente tierno o sensible. Tú fíjate,
si luego se dedican a despellejar al personal.

Más bien esto se podría llamar "canciones
para ir a mear cuando suenan en la disco".

El Rock duro también tiene sus representantes
del quemazón. Por ejemplo, con The final
Countdown
,
de Europe, por supuesto (¿hace
falta decirlo?) un tema que nos sabemos todos de pe a
pa, cada compas, cada nota del solo, todo, todo, lo hemos
escuchado cincuenta y cinco mil veces a lo largo de los
años. Atención que los tíos la interpretaban
dos veces por concierto en su época de fama, abriendo
y cerrando los show. Por otro lado, ahora cuando la oigo
pienso en las tonterías que hizo Víctor
de OT al interpretarla y se me cae el alma a los
pies. La única versión que aguanto es la genial recreación del «emulón» Benigno Escalante, cuyo clip tenéis ahí arriba.

No nos olvidemos de Eye of the Tiger de
Survivor. Es inevitable. Cada vez que en un programa
de la tele sale gente entrenando para lo que sea, o se
habla de boxeo o de algún deporte de contacto,
aparecen las guitarras del tema compuesto para Rocky
III
. Miren que a Viru le gustan Survivor (ese Vital
Signs), pero si me dijeran de no volver a escuchar este
tema pregutaría donde lo firmo. Chan, chan-chan-chan.
¿No pueden poner el Burnin’ Heart, de Rocky
IV
? Si más o menos es lo mismo.

Unas palabras, como no, para nuestra puta mediática Jon Bon
Jovi
y su Livin’ on a Prayer, que suena
igual en discos jevis que en otras más mainstream,
y que nos sabemos todos de memorieta: uau uau uauaa uau
uau uauaa. Peor lo tiene que pasar él cantándola
año sí año también cientos
de veces. Si sois jevis también podéis estar
hasta las narices de The Trooper de "los meiden"
o algunas otras del inefable quintento/sexteto británico.

More than words de Extreme: ¡AAAAAAAARGH! Mierda canción, mierda grupo-

En cuanto a lo chochi, no hay himno gay más quemado
que I will survive de Gloria Gaynor.
Un temazo, en todos los sentidos, pero del cual ya estamos
hartos, hartos, hartos. Ni el grupo de heteros mariconeando
ni el de gays desmelenándose nos hacen gracia ya
porque estamos demasiado ocupados mirando el reloj y esperando
a que se acabe la canción. Había una espantosa
versión en castellano en plan gitaneo que espero
no volver a oir en mi vida.

Y como olvidarnos de YMCA e In the
Navy
son unas simpatiquísimas canciones
de extreme discogay sound que todos hemos disfrutado y
bailado. Hasta que ellos han acabado con estos clásicos.
Son los cachondos camareros que ponen música en
tu bar (un ordenador con el Winamp en random),
los jóvenes licenciados en comunicación
audiovisual que hacen horas en algún programa "de
cachondeo" tipo Pecado Original o el DJ de
tu radiofórmula local. Lo mejor es ver al pijerío
creyéndose gracioso mientras hace aspavientos con
los brazos cuando suena lo de "UAI AM SI EI".

Pero si tenéis poca pluma o no gustáis
de los sonidos duros o los clásicos de discoteca
de los que hemos hablado pues igual os la sudan un poco
estos temas. No importa: afrontemos la recta final del
artículo con un mainstream de temas para todos
los públicos. Y quién más universal
que Alejandro Sanz: Todos sus éxitos son
deplorables, pero especialmente el Corazón
Partío
y Si fuera Ella nos
hacen revolvernos. Éstas no se salvaban ni cuando
se salieron pero han quedado, inexplicablemente, cómo
clásicos de nuestra música. ¿Me puede
explicar alguien como alguien que canta con esa voz, con
esas rimas que parecen en ocasiones de Los Pecos, sea
considerado el namber uan de nuestra música? ¿Nadie?
Lo sabía. Como no sea por la insistencia de las
radios con estos temas…

You can leave your hat on de Joe Cocker
es una de esas canciones que deseas que terminen en cuanto
escuchas la primera nota. Suele ser tarareada por un grupo
de amigas borrachas cuando alguna hace ademán de
quitarse una prenda. Yo creo que la mayoría ni
recuerdan la película en la que sale ni a cuento
de qué viene ni nada de nada… Simplemente savemos
cuando alguien comienza a hacer un strip-tease esos acordes
comienzan a sonar desde algún lugar, nadie sabe
como ni por qué, incluso aunque estés solo.
¿Será cosa de Satanás? Pruébenlo
en casa, no falla.

Tampoco tiene ninguna gracia que en cualquier pafeto,
a eso de las 3 de la mañana, lindando con el cierre,
se ponga Heidi, Marco o La abeja Maya y
todos cantando a grito pelado, o por ahí los «frikis2 por la calle». Recuerden nuestros comentarios
sobre "Lo friki" en nuestro artículo
"lo más quemado" y ya se harán
una idea de por donde van los tiros. Como se nota que
son de cuando solo había dos televisiones y todo
el mundo veía lo mismo. Que el Viru adora a Miyazaki
y hasta él está un pelín hartito.

Desde aquí no podemos decir otra cosa más
que odiamos a Sabina, una especie de intocable
de la música hispana que nos da arcadas. Cuidao
con meterte con él que es el mejor, el "maestro
indiscutible" de nuestra canción. Y de entre
todos sus temas, Y nos dieron las diez es
sin duda el que más estamos hasta las narices de
escuchar. Es que a nosotros esa gente tan ácrata,
tan poeta, y tan tan nos dan un poquito de cosa. Lo peor
es que en todas las oficinas del país hay alguien
a quien le gusta mucho Sabina y obliga a sus compañeros
a sufrir durante la hora larga que dura el CD de turno.
Siendo sinceros, así le coge uno tirria a cualquiera.

Otra canción que en principio no estaba mal, sería
Walking on sunshine. Que no estaba mal…
ahí, en el recuerdo, en los archivos del Tocata
de TVE1. No en la tele todo el santísimo día,
o en Kiss FM en heavy rotation o en dos ediciones
de OT. ¿Es que no hay otras canciones que escoger?
Lo que antes se nos antojaba saltarín y ligero
ahora es más plomizo y pesado que una maratón
de pelis japonesas costumbristas de los 70. Hasta en los
anuncios sale. Y ya que hablamos de puritito pop, por
favor, si alguna vez estáis con nosotros y comienza
a sonar La chica Ye-Ye, por favor pegadnos
un tiro. Si tuviera una máquina del tiempo lo primero
que haría sería evitar que Concha Velasco,
la joven promesa del cine español, cantase una
sola sílaba de este estándar de los "ye-yes"
españoles.

Claro que la culpa la tuvieron los Beatles. No
sé quienes son más pesados, si los increíblemente
cansinos fans de los Fab Four o las teles y radios del
mundo que nos tienen hasta los cojones de Yesterdays
e Imagine. ¿Pues no tendrán
temas los tíos? Pues no, siempre a poner estas
mismas. Que uno acaba perdiendo la perspectiva de tanto
oirlas miles y miles y miiiiles de veces.

No podemos olvidar tampoco a Tom Jones e It’s
not unusual
. En este caso la quemazón viene
de la de veces que repitieron El príncipe de
Bel Air
, porque cada vez que la ponen el personal
se pone a imitar el baile de Carlton en ese capítulo,
lo cual les delata. Añadan a la lista su Sex
Bomb
y el reinterpretar el you can leave
your hat on
mencionado más arriba. Y la SGAE
que pasa, ¿Por qué no toma cartas en el
asunto? Ellos protegen a los artistas… ¿Y a nosotros
quién nos protege?

La canción melódica, como vemos, ha dado
varios representates al género de la overused song.
Si Nino Bravo viviera podría haber hecho
de Antorcha Humana en la película de los
cuatro fantásticos, porque es difícil pensar
en un tema más sobreutilizado que Libre.
Si desde que les dio por revindicarlo ya estábamos
hasta las pelotas, van y encima lo ponen en una interminable
campaña de la tele. No hablemos de Un beso
y una flor
.

Tres cuartos de lo mismo con Camilo
Sesto
(con el que jugamos al baloncesto) y Vivir
así es morir de amor
. Gusta mucho en la
disco para hacer la gracia, o en los karaokes. Y siempre
se canta así, como muy afectado, poniendo caritas
y retorciendo el cuerpo. A mí me gustaba más
el Mola mazo.

No olvidemos tampoco Eres un cabrón hijo
puta
de la película de South Park,
serie que se puso de moda y se quemó en cosa de
un año, cuando tu primo Felipe vio que no terminaba
de hacerle gracia y quitó el muñequito que
llevaba dentro del coche. Eso sí, bien que te dio
el coñazo mientras tanto con la cancioncita cada
vez que te veía, la llevaba siempre en el radiocassette
y se partía el solo de risa.

Y no podíamos terminar este artículo sin
hace mención a las bandas sonoras de películas.
Temas como la Marcha Imperial de Star Wars,
la música del tiroteo de Matrix, la de James
Bond…
Han sido tan utilizadas, explotadas y abusadas
que se han convertido en una parodia de lo que son, incitando
al cachondeito del personal. La gente cuando las oye se
parte de risa. Mención aparte para Carmina Burana,
utilizada en todos los trailers de películas americanas
para darle un aire épico al asunto.

Este es un punto tan bueno como cualquier otro. Nos despedimos
aquí, prometiendo retomar el tema en el futuro,
cuando otra lista de canciones nos hagan subirnos por
las paredes (de rabia, no como en una peli de kung fu).
Sabemos que es imposible abarcarlas todas, y no era nuestra
intención. Estas son las nuestras, ustedes tendrán
las suyas. Si les ha sabido a poco, póngan Kiss
Fm y tendrán más de lo mismo: Deacon
Blue, Cher, Rod Stewart
… Y ahora, si nos perdonan,
tenemos un acto violento que cometer. Es que está
comenzando a oir el tecladillo de Walk of life de los
del Knofler.. Tiri, tiriri tiri tiri….