Ladrillazo: un juego de cartas para corruptos como tú

Parece que explotamos poco nuestra cultura y circunstancias en el mundo de los juegos. En los últimos meses he podido jugar a dos títulos que, afortunadamente, tiran de nuestra historia a la hora de ambientar las partidas. Y digo afortunadamente porque sí: me parece algo positivo y que hace única a nuestra escena. Por un lado, está Reconquista, que ya os podéis imaginar de qué va. Por otro, Ladrillazo, del que os voy a hablar, mucho más ligero y contemporáneo.

 

Hace unos meses tuve el placer de formar parte de los equipos de testeo de juego y ofrecer mis impresiones. Poco después, se lanzó un crowdfunding, que salió  adelante y ya podéis comprar el juego en cualquier tienda. Es la primera vez que he hecho un playtesting de un juego que luego aparece y me hace ilusión hablaros un poco de él.

 

 Ladrillazo se autodefine como el juego de cartas de la burbuja inmobiliaria. Se queda corto, porque detrás de la excusa de la burbuja se encuentra todo un retrato de la época más corrupta de España. La supuesta bonanza económica trajo un sinfín de casos de pelotazos y chanchullos de los que se lucraron unos pocos… a costa de las arcas públicas o, directamente, de la buena voluntad de muchos pobres ciudadanos.

De eso va el juego. De trincar y blanquear toda la pasta que se pueda. Para ello solemos necesitar tres cosas: terrenos que recalificar o en los que edificar, ciudadanos a los que engañar… y, claro está, políticos con la capacidad de iniciar esos proyectos, trincar la pasta y/o blanquear el dinero.  

 

 

 

El sistema básico es, por tanto, bastante simple. Juega alguna carta de terreno, algún ciudadano y únela a algún proyecto loco tipo Eurovegas o el Aeropuerto de Ciudad Real. Ya solo hace falta un político o empresario para empezar a blanquear dinero y ganar puntos de victoria. Real como la vida misma, por desgracia. Por supuesto, hay otras cartas que te permitirán variar este esquema, y fastidiar la trama de corrupción del adversario. Las partidas son rápidas y es imposible no reírse cuando dices en voz alta lo que está pasando: “los jubilados apoyan a Cascos, que trinca dinero de la candidatura olímpica de Madrid y cosas semejantes. A esto ayuda las fantásticas caricaturas del autor, que le dan un empaque muy superior al de otros proyectos financiados por crowdfunding. 

 

 

Si bien las mecánicas recuerdan a las de muchos juegos ya vistos, la labor de investigación es suprema. Alex y sus compañeros se han empapado tan a tope de todo lo ocurrido en aquella época que hasta asusta. Yo reconozco que no recordaba la mitad de las cosas que el juego refleja, y me las tenían que ir recordando…  En ese aspecto, si os interesa o interesaba este tipo de temas, lo vais a disfrutar mucho más. Si no, pues vais a flipar descubriendo la de proyectos absurdos y gente turbia que llegó a llevárselo muerto en aquella época. Yo, la verdad, no tenía ni idea de más de la mitad de las movidas: para llorar, porque, como todos sabemos, la cosa sigue igual o parecida.

 

 

Ladrillazo no es el gran superjuego del momento. Para los jugones a tope, es posible que se quede algo corto. Es un filler, un juego para matar el rato y jugar con los amigos mientras se bromea y pica algo, quizá para calentar antes de echar la partida al juego principal de la sesión. Pero en el proceso, consigue algo más. Porque hay un momento de la partida en la que uno realmente siente que está contemplando una trama real. Tras unos turnos en la partida, la mesa está llena de políticos corruptos, pelotazos, sobornos y ciudadanos engañados, todos ellos mezclados y entretejidos de una manera que recuerda a la de los casos reales.

 

 

Si la idea de crear tramas entre Pujol, Espe Aguirre y reíros mientras nos dejáis de flipar, seguro que os hace gracia. Podéis pedirlo ya en vuestra tienda o visitar su web para haceros con uno. Y si el juego funciona, no les va a faltar material para hacer expansiones. Puede que la burbuja reventara, pero casos de corrupción a mansalva y proyectos loquísimos no siguen faltando.

 

 

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