Snow Bros: plataformas congeladas

En los foros de temática videojueguil es de lo más normal que alguien llegue y pregunte por algún videojuego antiguo de cuyo nombre no puede acordarse. Es algo que forma parte de la idiosincrasia del foro, al igual que la miseria social, la degradación mental y el imitar como monos mal amaestrados el rollo meme 4chanero estadounidense (“KOTO FTW!”). Cuando no preguntan por el Wonder Boy (el 90% de los casos, lo juro: “Cómo se llamaba aquél juego de máquina en el que manejabas a un chaval en la selva y pillabas un monopatín…”) suelen preguntar por el Snow Brothers. En su defecto, por el “Snow Brothers con aspiradoras”, el Tumblepop.

En este infernet nuestro lo normal es que Snow Brothers sea un producto bastante conocido, objeto de culto metido en el baúl de los recuerdos de nuestras nostálgicas mentes, así que más de un blog y alguna que otra web dedican unas cuantas palabras (sobre todo la siguiente: “Mítico”) al juego y a la época de las máquinas recreativas. Dediquemos pues estas palabras en intentar ir un poco más allá, y reseñar tambíen sus secuelas y hasta sus extrañísimos bootlegs con temas futbolísticos como trasfondo. Que sí, que existen. ¿A que alucináis?  ¿Eh? ¿¿eeeeeh?? Rindamos homenaje a la saga completa de los hermanos de la nieve (no, de Immortal no).


En las pesadillas de Wally Week desde 1990

Snow Brothers – Oliver Nick & Tom

Toaplan era un desarrollador de arcades (antes decíamos “una marca”) especializada en juegos de naves tales como Tiger Heli, Slap Fight o Flying Shark, que todos los fans del Speccy recordarán. Alguno añadiría que eran “chungos de cojones”, pero teniendo en cuenta juegos posteriores como DoDonPachi, los de Toaplan al menos parecían creados seres humanos. En  todo caso, allá por 1990 no eran precisamente el tipo de juego más popular del mundo, así que tocaba renovarse o morir. Y para renovarse, nada mejor que fijarse en lo que habían hecho los demás. Porque la mecánica de Snow Brothers es una prueba irrefutable de la influencia que supuso Bubble Bobble para los juegos que vendrían. La descripción que se hace en los párrafos siguientes bien podría ser la que le correspondería al juego de los dos dragoncitos.

En las cuadriculadas fases nuestra meta es acabar con todos los enemigos transformándolos en enormes bolas de nieve con una suerte de disparo mágico que tienen los protagonistas. Hay que dispararles varias veces para que la nieve se amontone y se forme una esfera perfecta alrededor de nuestro enemigo. Una vez que se ha conseguido encerrarlo, con un empujón lo mandamos rodando a tomar por saco, y si tenemos suerte se llevará a otros esbirros por delante.

El juego consiste en un total de 50 fases que se van escalando hacia arriba una vez las superas. Tras nueve fases, a la siguiente toca plantar cara a un jefe de nivel, y el sistema para derrotarlos es a base de bolazos de nieve con los mini-esbirros que ellos nos suelen lanzar. No podemos decir que sean realmente frustrantes por su dificultad, pero el puntito chungo lo pone el hecho de que si pierdes tus vidas, da igual que tengas dinero para continuar, debes empezar irremediablemente la fase desde el principio. A mí se me suelen atragantar los jefes que tienen apariencia de golems sin piernas, que se van arrastrando y escupen unas pequeñas llamas que te persiguen.

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Tras echar los cinco duros de rigor, nos poníamos al control de un muñeco de nieve con tirantes azules llamado Nick, y si algún amigo se nos une a la partida (con otros cinco duros, ¡nos ha jodido!) acompaña su gemelo coloreado de rojo llamado Tom. Hasta aquí es lo máximo que se puede sonsacar acerca del argumento del juego, pues Toaplan no tuvo a bien de añadir una intro que nos explicase qué motivaba a convertir a nuestros extraños enemigos en bolas de nieve para que muriesen estampados contra una pared, cosa que sí ocurría en Bubble Bobble. Eso tiene que descubrirlo uno jugando, acabando con los enemigos por unos escenarios, cuyos diseños sólo pueden salir de las atormentadas mentes japonesas, que bajo la presión sociológica que tienen por tradición cultural, producen esos parajes de pesadilla. Las criaturas malvadas a las que nos enfrentamos son bastante variadas, tanto en aspecto como en comportamiento: Algunos se limitan a pasearse por el escenario intentando acabar con nosotros de la forma más simple, tocándonos, otros vuelan, lanzan cosas… Los más recordados serán sin duda las ranas Gustavo verdes que escupían fuego cuando menos lo esperabas. Las muy cabronas, no conformes con hacernos perder el dinero a mansalva, en fases avanzadas les da por disparar hacia abajo. Si jugáis sabréis el putadón que eso supone. Para mí el más odiado es una especie de ninja tapón que, aparte de lanzar cuchillas, se convertía en un torbellino que atravesaba las plataformas y te perseguía sin descanso. Hasta que no acababa de girar no podías atacarlo, y saltar por encima suya era un desafío imposible a menos que llevaras puesto el chute de velocidad con la pócima roja.

Las pesadillas de Freddy

En cuanto a los pequeños extras o bonus que podemos disfrutar, destaquemos la ayuda de tres farolillos (o pócimas, tan absurdo como llamar “magias” a los poderes) que nos confieren tres mejoras diferentes, pero acumulables, como los descuentos en el Mercadona. El rojo pone al protagonista frenético, con unos pies que se movían como en un tebeo de Mortadelo, y puede moverse y saltar más rápido; el azul aumentaba el poder del disparo de nieve para congelar más rápidamente a los bichos; el amarillo nos permite lanzar más lejos el disparo. Antes de malgastar ningún dinero en la máquina, el modo demo nos muestra de esta forma el intríngulis del juego, pero atención, que hay guardados en la manga unos cuantos secretos que salen a la luz mientras juegas.

Otra ayuda viene en forma de carambola de bolas de nieve, que inflaba nuestro marcador de puntos. Si encima con ello nos cargamos a todos los enemigos del nivel de una jugada, lloverán del cielo unos papeles con un símbolo japonés grabado, que no sé yo si son billetes de 1000 yenes o los sobres con la nómina de fin de mes, pero dan muchos puntitos. Sobre los objetos que sueltan los enemigos al morir, gracias a esos blogs que regentan otakus presumidos que viven en Tokio, hoy sabemos que son ingredientes de Sushi y otros aperitivos japoneses, pero para mí siempre serán “pastelillos raros”, que es como yo los llamaba de crío. Además de las tres idolatradas pócimas, hay que hablar de una más, de color verde, que aparece en muy contadas fases y que nos da el poder de inflarnos como un globo enorme invencible para barrer de la pantalla inmisericordemente a cualquier enemigo.

Por último, un homenaje-je-je a Bubble Bobble: hay un ítem con la forma de careto de los snow bros que si lo cogemos la pantalla se congela y aparecen unos enemigos con forma de pacman pero en azúl que se van arrastrando tristemente por el escenario. No son peligrosos, e indefensos a nuestros disparos se convierten en bolas de nieve con una letra grabada. Al formar la palabra SNOW nos dan una vida extra y pasamos de fase por la cara (la nuestra, no la del brother).

Mamá no va a echar de menos estos cinco duros que le voy a coger… ni estos otros, ni aquellos…

Dejamos para el final el argumento del juego, que resulta que sí que tenía uno. Hay un motivo tras tanto bicho, tanto salto y tanta guerra de bolas de nieve. Al enfrentarnos al último jefe final (perdonen la redundancia), vemos que tiene colgadas de unas cuerdas a unas tipas que deben ser princesas de algún sitio, por lo que se deduce de las coronas que tienen en la cabeza. Para que los amigos que íbamos al salón recreativo y yo nos enterásemos de eso, tuvo que pasarse el juego entero ante nuestras narices de viciados un chaval mayor que tenía mucho talento (defínase “talento” como antigua moneda de curso legal, al igual que en La vida de Brian). Así que ese era el objetivo del juego, rescatar a tus novias princesas de las garras del mal (os recordamos una vez más que este artículo va de Snow Brothers, no de Bubble Bobble).

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Antes la figura de la mujer se representaba en el mundo de los videojuegos como un ser puro, casto e idílico que todo personaje malvado que se precie quería secuestrar. Ahora lo que se estila son zorrones pechugones que van provocando con sus incoherentes trajes ajustados. ¡Hay que ver cómo ha avanzado la lucha por la igualdad entre géneros! ¡Enhorabuena hermanas!

Las melodías que acompañan mientras jugamos son de lo más silbables (más las de la secuela), pequeñas joyitas del chiptuning que cumplían más que eficazmente su labor de otorgar de ritmillo al juego. Yo me quedo con la que suena en la recta final del juego, de lo mejor que he escuchado en mi vida:

Crespúsculo 2 con hombres lobo

Snow Brothers 2 – The new batch With New Elves

El juego gozó de un gran éxito, al menos en Europa, y fue convertido a varios sistemas caseros. Aún así, en Toaplan no eran muy amigos de las secuelas, así que  Nick y Tom tardaron 4 años en volver a los recreativos. Y no lo hicieron solos, sino en compañía de otros tres protagonistas igual de feos y siniestros que los originales. El equipo de desarrollo de Toaplan debía de tener a varios artistas y cada uno interpretaba lo que le ordenaban de forma distinta, pues, al igual que en el anterior Snow Brothers, los personajillos cambian de imagen más que Amset, con unos diseños a cada cual más horrendo que el anterior, igual que Amset. Atentos a la coletilla en el título: ¡Resultaba que los moñacos de nieve en realidad eran elfos, igual que Amset! Cambiar a los elfos rubiales perlados típicos de la fantasía épica por los bichos del Snow Brothers tiene su gracia, pero no deja de ser un disparate.

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Retornaron con la misma mecánica, pero con la dificultad y el número de niveles reducidos, por desgracia. Con 20 duros uno podía pasárselo fácilmente si se cuidaba de pillar las letritas que te daban una vida extra, mucho más fáciles de conseguir, y cuidando de buscar los baúles con dinero invisibles ocultos en algunas fases. Os animo a intentar pasároslo con un crédito, siempre y cuando no tengáis absolutamente nada mejor que hacer. En ese caso también tenéis mis condolencias.

En la familia real han metido sangre nueva porque temían acabar así


Los diseños de los enemigos y escenarios son más cartoon, en una línea muy infantiloide a lo Agatha Ruiz de la Prada o a lo Floritos. Eso sí, la banda sonora sigue siendo de una gran calidad, digna de la superioridad racial que caracteriza a los compositores japoneses (aunque nosotros preferimos a KOTO).

Una curiosidad que merece la pena comentar del Snow Brothers 2 es que en el menú de configuración de los DIP switches, al acceder a la sección del sonido podemos escuchar los efectos sonoros del juego y sus melodías, mientras somos testigos de una animaciones de personas en bañador de lo más bizarras. Más info aquí, aunque resumido malamente me refiero a los componentes del circuito integrado que permitían configurar el videojuego para la máquina: dificultad, número de créditos por cada moneda, número de vidas, premios por puntuar. Sí, pensad mal de los dueños de las recreativas.

Tras el rescate, llega la ansiada recompensa: montarse un bukkake histórico como el de Torbe

Snow Brothers 3 – Magical adventure (Bootleg bizarro)

Año 2002 tras la caída de Nueva York. La extinción de los salones de recreativos tal y como los conocimos en los 80 y los 90 se ha completado. Cualquier parecido con lo clásico se reduce a mostrencos mecánicos, que al verlos uno no sabe si está delante de un videojuego, de un fotomatón o una trampa de Jigsaw. Las nuevas generaciones de jugones ya están abduciditas por “los consolos” de sobremesa y cualquier desarrolladora buscaría beneficios ahí, y aun no queriendo dar el salto a los 3D, siempre se puede triunfar con las 2D en la Game Boy Advance.  Pero siempre hay algún rezagado, y así sucedió con Syrmex y su particular hack de Snow Brothers. Esta empresa mejicana decidió fusilar por completo el programa del primer Snow Brothers, añadirle sus propios diseños (y no tan propios como veremos a continuación) y venderlo como una supuesta tercera entrega de la saga.

Nosotros ganamos el mundial, pero ellos salen en un Snow Brothers de coña

A pesar del título, en esta apócrifa versión los brothers  Nick y Tom han sido fichados por las selecciones nacionales de fútbol de México y de Korea del Sur respectivamente. Representando a las dos naciones deberán luchar convirtiendo a los enemigos en balones de fútbol. Este cambio tan bizarro tendría algo de lógica si la desarrolladora fueran de origen argentino y la obsesión por el deporte rey valdría de excusa. A ello hay que sumar el diseño de los fondos, todos con pinta de pertenecer a las imágenes de muestra del 3d studio
Max.

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Al ser una reprogramación del primer Snow Brothers la mecánica es exactamente la misma. A favor de Syrmex podemos tener en cuenta que el desarrollo de los enfrentamientos con los jefes han variado, pero no mucho. Por el contrario, es digno de denuncia que en uno de los fondos prerenderizados cutres de los que hace gala el juego aparezca el personaje “Violator” (de la imaginería comiquera marca Spawn) y que los jefes de la tercera ronda de fases no sean ni más ni menos que unos Cacodemons robados del Doom. Sinceramente, el escarnio que sufre el país por parte de las series de humor yanquis está totalmente justificado.

Y creíais que el Punisher - Archie era un crossover raro

Una única melodía suena durante todo el juego, una especie de cumbia pachanguera que pone de los nervios. Durante los bosses suena otra, lo cual dista de ser un alivio, pues la pista parece sacada de las películas de Tiburón y es tan deprimente que dan ganas de pegarse un tiro. Con tal currículo no hay duda alguna de que el juego no merece ni de coña ser considerado parte de la saga, pero es que lo de “trilogy” del título del artículo queda de puta madre. Y esta imagen tan casquivana del final al pasarte el juego lo redime un poco:

Repartiendo nieve entre unas necesitadas muchachitas

Otras versiones, y algún que otro clón

Snow brothers iba a dar el salto a las sobremesas (Atari ST, Commodore 64, GX4000 y ZX Spectrum) de mano de Ocean France, pero parece que no terminaron de ver clara su comercialización, cancelando su lanzamiento. Afortunadamente sí que llegó a Sega Megadrive por Tengen, y a la NES por la mismísima Capcom. Ésta última versión se adaptaba a los recursos técnicos que ofrecía la máquina de Nintendo pero añadía una intro que nos informaba de un ser malvado contra el que luchar.

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La de megadrive merece la pena catarla ya que presume de 20 niveles extra añadidos en los que manejamos a las princesitas al rescate de los hermanos nevados, además de secuencias animadas que cuentan la historia (introduciendo a un villano sacado de la manga, diferente al que aparece en la NES). Eso sí, la música ratoneril y estridente de esta versión provoca dolor de cabeza.

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Hay una historia curiosa sobre la versión en Amiga: en 2006 rescataron del ostracismo el disquete original de algún cajón y hoy por hoy podemos encontrarlo en Amiga Games that Weren’t. Al pasártelo, en la secuencia final, aparecen cada uno de los enemigos con sus nombres propios (“Roberta” y “Punky Joe” son los más cachondos), cosa que ocurre en algunos pocos juegos (Knights of the Round por ejemplo) y que a mí siempre me ha parecido un detalle bien simpático.

Así le vamos a dejar la cara al responsable de tan nauseabundos diseños

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Un clon que recoge el legado de Snow Brothers con algo de dignidad es Nightmare in the Dark (para arcades y Neo Geo). Imaginad un hijo bastardo entre el primer Snow Bros y Ghost and Goblins. El rollo macabro permite que nos enfrentemos a zombis con una estética emo que invita a acabar con ellos inmisericordemente.

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Aquí termina la triste historia de un juego que aún no ha sido recuperada por PSNs ni WiiWare, cuando seguramente tendrían un ganador entre manos siempre que obviaran esos momentos de mal rollo absoluto de las secuelas. Como web de entretenimiento en pleno periodo estival, aparte de dedicar un sentido homenaje a una saga que nos ha tenido viciados durante horas, os aconsejamos que no invirtáis vuestras vacaciones en lloriquear y blasfemar por el Xbox Live y sucedáneos (visto lo visto, sólo valen para eso). En verano el mejor amigo virtual es un emulador, así que es el mejor momento para recuperar el Mame, pulsar la tecla de meter monedas y retomar esos juegos pendientes de finalización o descubrir maravillas ignotas. Y recordad: AAA somos todos.

65 thoughts on “Snow Bros: plataformas congeladas

  • Joder, me habré dejado en el “Snow Bros” famoso miles de dólares en monedas de cien pesetas… en ese y en el Beat em up de Dungeons & Dragons. Como añoro las recreativas de mi barrio…

  • A mi me a flipado el primer video. Quien quiera que fuese el jugador, esta claro que se metio sus buenos vicios con el juego…que maestria, ridiela!!!!

  • Una pregunta: ¿estos dos protas del Snow Bros no eran los mismos dos chavales que protagonizaban el Rainbow Island, tras ser víctimas de una maldición que los convertía en muñequitos de nieve?
    Es decir, planteo la pregunta de si el Snow Bros, tal y como recuerdo, era una secuela de ese Rainbow Island.

  • Ahora que recuerdo, me voy a corregir. Rainbow Island es la precuela no del Snow Bros, sino del Bubble Bobble (esos dragoncitos echando burbujitas a los enemigos en una temática muy similar a este Snow Bros) 🙂

    • Me suena que el Bubble Bobble era mas viejo que el Rainbow Islands… De hecho, estoy casi seguro que el Rainbow era secuela del Bubble.

          • Claro que sii! en Bubble Bobble los protas eran dos Chavales convertidos en dragoncitos por el malvado Baron Von Bubba (creo que era ese el nombre del villano), al final del juego recobran su normal apariencia que mantendran en Rainbow Island y Parasol Star…pero volveran a ser dragones (y esta vez justos a las respectivas novias) en el estupendo pero poco conocido Bubble Symphony.

            • ¡Y después en el Bubble Memories! Que a mí me gustaba más que el Symphony.
              Del Parasol Stars lo más recordable es que ¡la música de los bosses era La Lambada!

  • La virgen. No sabía de ese Snow Bros 3 futbolero. En cuanto al SB original hay poco más que decir. Es uno de los juegos de recreativa en los que podía avanzar un poco a mi corta edad. Y el nightmare in the dark lo descubrí en emulador, y me parece una maravilla, mucho mejor que el SB2, que a mi no me molaba nada.

  • Me quedé en la atari 2600 y los chorrocientos juegos que cambiaban dándole a una clavija que tenía por detrás  ESTOY HUNDIDO EN MI MISERIA!!!, menos mal que con los emuladores podemos quedarnos en la fase que queramos, así me pude pasar el juego. Vaya negociete que tenian los de los bares y los recreativos. Yo recuerdo que con el juego de baloncesto Street Hoop que había en un bar al lado de mi casa, estaba el hijo del dueño con la caja de monedas abierta y siempre echando la misma moneda de 20 duros, asi no perdía nunca claro, la recogía de la caja de monedas una vez echada.

  • Joderrrrrr había poquísimas cosas mejores que el Snow Bros 2 en una máquina de 4 jugadores y configurado a tal efecto, tal vez el Cadillacs & Dinosaurs (aunque solo podían jugar máximo 3)

      • Y yo te respondo a ti mismo: el Sunset Riders, el Spiderman y el Captain America and The Avengers.
        (En dicha máquina de 4 jugadores)

        • El captain america and the avengers está bastante sobrevalorado creo que yo. y el spiderman cuando lo jugué en el mame , tenía buen recuerdo de el pero me decepcionó muchiiiiiisiiimoo porque se hacia aburridoooooo….

          el mejor de esos sunset riders…. o de 4 jugadores el CRIME FIGTHERS y su secuela VENDETTA

    • Añade los 2 de las Tortugas Ninja, El Bucky O´Hare, Los D&D y el grandioso X-Men (éste para 6 jugadores).
      Por no hablar del clásico Gauntlet.

  • Conviene volver a escuchar el fabuloso podcast de “las recreativas”.. Viru, ¿caerá algún día segunda parte? (quedaban tantas cosas en el tintero…) ¿Qué tal un podcast sobre juegos del Spectrum y del Amstrad?

  • Hay uno que vi en una máquina hace muuuchos años que tiene una mecánica muy parecida:
    eran dos tíos con una aspiradora a la espalda y había que aspirar un bicho o dos y escupirlo luego contra otros. Sse nota el parecido sobre todo en las misiones con jefazos, que son iguales, el bicho grande a un lado y te escupe bichos pequeños para que se los tires.

  • No llegué a jugar al Snow Bros. como hice con el Bubble Bobble pero, además, había otros clones del estilo basados en rollos distintos (había uno de hadas/os que apareció también en PC y que recuerdo por el mapa de los niveles en la Micromanía formato periódico, que también daba consejos sobre cómo darles boleta) pero que, esencialmente tenían el mismo esquema de fases y poderes de congelación, etc. Sin ninguna duda, ponen de manifiesto que la idea original era una de las mejores cosas que se han programado nunca.

    • El juego que comentas de las hadas creo que es el Rodland. Yo lo tenía para el Amiga y la verdad es que era muy jugable, aunque la música no me gustaba nada.

        • Hay que recordar que el Bubble Bobble no crea la mecánica; ésta aparece ya en el Fairyland Story, un juego muy naïf y estéticamente muy infantiloide pero bonito, que personalmente me encanta.
          Y también en el Chack’n’pop, que creo que era incluso anterior y que tenía una mecánica de bonus basada en las primeras 20 cifras del número pi (lo juro). Ambos juegos de Taito, ¡cómo no!, una grandísima compañía menospreciada por los jugones de ahora.

  • Bueno bueno, nostálgicos de los arcades….si os portais bien os invito a mi casa a jugar con mi máquina recreativa, de 4 mandos oiga!!!! que tengo a la pobre muerta de risa acumulando polvo en el salón…eso si, los ganchitos y la bebida la ponéis vosotros

    PD: ( no todos los días puedo presumir de que tengo una recre en mi casa..jejeje)

    • Hala, que guapada… mi sueño desde niño, tener una recreativa en casa… si no vives muy lejos de Barcelona me apunto.
      P.D. yo llevo tortilla de patatas con cebolla que me hace la parienta…!!!
      ejjeejej, un saludo.
       

  • ¡¡¡Bufff!!! El mítico Snow Bross… anda que, la de horas que me he tirado jugando al TumplePop de marras!!!…Me encantan estos post sobre recreativas. Muchas gracias, Akatsuko por el artículo que nos ocupa 😉

  • Este era uno de mis juegos de recreativa favoritos al principio. Los muñequitos en el gameplay eran graciosos, pero luego en pantallas como el logo o la de elegir personajes en el 2 eran muy siniestros. Esos bebés elfos o lo que sean con la cara pintada y deformes que ponen para ilustrarlos me dan un mal rollo impresionante, no me extraña que Wally Week tuviera pesadillas con ellos.

  • La abominación del Doom la vi hace unos años en un salón del barrio, no sé a quien se le ocurriría traer ese engendro de tan lejanas tierras :D. Por lo demás, el original es un juego impagable, y también de los pocos que me terminé en recreativa, junto con el Metal Slug. Gran artículo :).
     

  • Guau, la verdad es que fue uno de los juegos que más me enganchó en mis primeros pasos por las recreativas, junto al Super Pang, eran juegos que te entretenían de verdad sin grandes alardes visuales, nada que ver con lo que vino después (las recreativas-parque de atracción tan típicas de mediados de los 90s).
    Personalmente el 2 lo vi tan sólo una vez y creía que no era ni de la misma compañía por los puñeteros diseños de bebé elfo absurdos, me parecían un homenaje a Jordi (el de “Es duro ser bebé”) bastante cutre.
    El que sí que os recomiendo es el de Mega Drive. Lo alquilé en su época (esa en la que era más fácil encontrar juegos en un videoclub que comprarlos al no haber casi tiendas especializadas) y aluciné en colores, es muy fiel al original. Lástima que la Mega Drive estuviera eclipsada por la Super Nes por la falta de RPGs… ¿para qué quiero yo Secret of Mana si tengo adaptaciones de recreativa como Dios manda, que es lo que me molaba?
    Un saludo y gracias por el articulo, me habeis recordado otros tiempos…

  • Pues yo tenía este juego para la GameBoy (la original, no la advance) en uno de esos cartuchos piratas de X juegos en 1 que gustaban de  importar los hindúes en Canarias…de esa forma conocí juegos que jamás fueron editados en España (la mayoría de mahjongg y bizarradas varias). Supongo que debido a las carencias técnicas de la plataforma, nunca me pareció tan siniestro como en esas pantallas a todo color. Lo que siempre pensé es que se trataba de una burda imitación del bubble bobble sin mucha historia, nunca lo llegué a considerar un juego “mítico” (aargh!!)

  • Dios, el snow bros.  siempre me fascinó de un modo extraño, a pesar de nunca haber jugado demasiado (nunca la hubo en ningún bar cercano a mi casa).  Pero desde luego esa versión futbolera y con cacodemons me habría hipnotizado. Y creo que está entre los próximos juegos con los que me vicie.

  • Creo que soy de los pocos que siempre ha odiado este título. Incluso me gustaba más el “Rodland”…
    Por cierto, si a alguno os pilla lejos la recre del compañero pasaros por mi casa que yo tengo dos…mwamwaaahahahahaahaha
    Excelente artículo.

  • Gran juego, en mi pueblo estuvo 10 años seguidos  sin que el dueño del bar se atreviera a cambiarla, ya que la peña seguía jugando eternamente.
    Por cierto, la versión de NES si tenía ya una pequeña intro, donde nos contaba que Nick y Tom eran los príncipes de un reino a los cuales el villano de turno los transformaba en muñequitos de nieve.

  • Muchísimas gracias a todos vosotros por leer, comentar, por halagar… Espero que estéis quemando vuestros respectivas versiones del Mame.
    Reitero que la versión de Megadrive tiene más niveles tras el final que tenía el de recreativas. Animáos a probarla.
    Está claro que Snow Bros le debe mucho a Bubble bobble y a Taito, lo mismo el Tumblepop o los Pang. Ese sistema de minifases llenas de enemigos y objetos que recolectar es viciante a más no poder. Mencionáis la trilogía Rainbow Islands, preciosos juegos sin duda. Yo odio la lambada, pero la versión de Amiga para la canción de los jefes finales del Parasol Stars me encanta:
    http://www.youtube.com/watch?v=-AVu2NnvEC8
    (A partir del minuto 4)
    El Snow Bros 3 apócrifo es duro por lo cutre que es. Es como tragarse una película Uwe Boll sin compañía, pero merece la pena ver en directo a los cacodemons, e igual hasta identificáis alguna cosa más de los fondos prerrenderizados, no me sorprendería que robasen alguna cosa más de películas o juegos. Yo me lo tuve que pasar dos veces enteras, que la primera se me colgó casi al final en el emu de xbox (y encima jugando sin música de fondo, qué tortura).

  • Dios! como fué degenerando este juego!!
    Para mi siempre mejor el Bubble Bobble, a mi las caras de Nick y Tom me daban mal rollo solo de verlas, y veo que en partes posteriores y clones era aún peor.

  • Viru, un detalle importante del Snow Bros 2 es que creo que te dejaba saltar hacia abajo (dándole a la flecha de abajo y el salto) y que incluso los malos básicos (los rojos) podían bajar, lo cual cambiaba el juego un poco, para mejor y para peor.
    Oye, ¿no ibas a hablar también del Tumblepop?

    • Mea culpa, pues al que se le ha olvidado es a mí, que me encargo de redactar el presente artículo. Lo de saltar hacia abajo te hace la partida más sencilla, cierto.
      El Tumblepop, como es derivativo del sistema Bubble Bobble/Snow Bros, lo menciono arriba al principio. Pensaré en dedicarle alguna entrada, pero se me ocurre que igual ya sería en una dedicada a Data East en general. Aunque si Viru se anima, se casca un artículo del Tumblepop él sólo.

  • Vaya, me tiro unas semanitas sin leer esta página y me encuentro dos pedazo de artículos nuevos (el de Ace Of Base y éste).
     
    Muchas, son muchas las horas invertidas en este juego, y le pasa como al Zelda de Super Nes, que al menos una vez al año tiene que caer alguna partida. El Snow Bros lo jugué en MAME y me pareció patético. El 3 tiene pinta ya de ser innombrable. Todo el mundo habla bien del de Mega Drive, así que habrá que probarlo.
     
    Es una de las máquinas, junto al Tetris, que más han aguantado en bares y pubs durante los años, hasta que esas “deshumanizadas” 50 en 1 y Plug And Play han venido a sustituir a las  Video Selection de toda la vida. Dos botones (salto y disparo), y como mucho el de elegir jugador para la magia. ¿Quién necesita FallOut?
     
    Quisiera felicitar por lo extenso, ameno y bien documentado del artículo.
     
     

  • Esto… cuando digo que “El Snow Bros lo jugué en Mame y me pareció patético” me refiero, como puede quizá intuírse, a la segunda parte. Ya en los recreativos  notaba que me miraba con mala cara.

  • !Fuerte Aplauso! Aqui un confeso admirador de los Snow Bros, o “Muñequitos de nieve” como llamaban en mi barrio…. Sin duda, mi mayor vicio de la infancia junto al Street Fighter two, un juego de hablidad maxima que luego derivo en tumblepops, Rodland, y demas…
    Ya se ha dicho, pero tb queria reseñar el poder saltar hacia abajo en la segunda parte…interesante, pero meter mas “elfos”…sobraba, todos los viciados a la primera parte acababamos jugando a los orginales, el de agua (con un disparo parecido) e ignorabamos a los otros dos (lanzaba hacia arriba y hacia abajo respectivamente) cuya carambola no sabiamos manejar …y es que el uso de las bola era la clave de la experiencia adquirida a base de 5 en 5 duros (¿continuar? eso es de cobardes!!), mi objetivo por ejemplo era conseguir las “nominas”, o ” tablas chinas” (en mi barrio, de nuevo…que jerga…) en todas las primeras fases (que teniamos requetesabidas) y !lo conseguia en la gran mayoria!… por cierto, los comecocos azules SI te podian matar…!!anda que no!!
     

  • ¿Visteis que alguien llegase a los DOS MILLONES de puntos? Del millón llegamos a pasar con facilidad, pero a los dos ya no recuerdo si llegué; aunque alguna vez sí vi ese récord.

  • No miento si digo que “el Snow” (así lo llamábamos) ha sido el juego de mi infancia.
    Y muchos menos miento si digo que la última vez que jugué ha sido no hace ni hace un mes. De vez en cuando me paso por una sala y le echo una…
    Lo digo como recordatorio: Me ha parecido raro que nadie haya hablado de la calabaza que salía cuando tardabas mucho en pasar un nivel ni del sumo que si llegabas a él te daba un billete con una franja roja (a pesar de esto tenia el mismo valor).

    • ¿Pero aún sigue habienso salones recreativos???
       
      La calabaza, muy mítica. La pantalla que recuerdo más dura con diferencia era creo que la 38 o 39, una en la que era bastante facil quedar atrapado entre plataformas sin poder subir. Como no le diese por bajar o subir a algún enemigo para capturarle y botar sobre él, te podías dar por jodido.
       
      Por cierto, en la foto esa de “las pesadillas de Freddy”, el bicho azul -se supone que será el ninja-, ¿no les recuerda horriblemente  a Aznar en la cara?

  • Aquí otro enganchado del “Snow” en sus tiempos gloriosos.
     
    Como ya se han glosado casi todas sus particularidades, solo añadir la peculiar forma de morir de los protas: derritiéndose cual malo de Indiana Jones (el jeto grotesco que se les ponía en las caras durante este proceso se me ha quedado grabado). Y lo frustante de tener que empezar cada nueva vida sin ninguna de las pócimas que habías ido recolectando con esfuerzo y sudor.  Ains.
     
    También, como ha apuntado Viru, lo chungo de algunas de las últimas pantallas donde si no conseguías congelar a algún bicho para poder subir a las plataformas superiores, siempre se quedaba un lanzafuegos arriba (y encima los muy perros podían disparar atravesando las plataformas como si nada…) y estabas condenado a esperar a que apareciera la calabaza de marras para darte pasaporte.
     
    Buen juego, sí señor.

  • Yo conocí este juego y el Tumble Pop, también caté el Pang!  y el Bubble Bobble.
    Casi lo había olvidado…
     He jugado en Flash en la pág de Easy Retro 🙂
    Qué gran frase:  AAA somos todos jajaja

  • Bueno, el artículo está completísimo, no hay nada de mi saber frikil que pueda añadir, así que enhorabuena :P. Lo único que se me ocurre comentar es lo que han dicho ya algunos: que el fake futbolero hay que jugarlo aunque sólo sea por la ración de LSD lúdico y que la versión de Mega Drive es altamente molante, con sus 20 pantallas extra. Primer juego que tuve en el emu de Mega Drive, hace como 12 años (no, nunca tuve una Mega Drive de verdad). Y con sus nuevas melodías, que no eran tan malas, hombre (las de las fases 1 y 2, y las de los bosses, son las mismas que en el arcade pero más lentas).
    Así, de manera tangencial, comento también que el Tumblepop es el primer juego que me pasé con cinco duros, poco antes de que el KOF 96 pasara a ser el segundo de la lista.

  • Recuerdo que, por alguna razón, era un juego muy popular entre las chicas. Los tíos solíamos echar monedas en cualquier máquina que hubiese en los recreativos, pero las chicas normalmente sólo las veías jugar al  Tetris, Snow Bros, Tumblepop o Bomberman.

  • El Snow Bros es curiosamente el juego que más llegué a controlar en recreativa. Cuando era niño, estuve un mes en Benidorm y la única recreativa decente era esa. En efecto para aprovechar más el dinero, la técnica consistía en no continuar nunca y empezar siempre desde el principio. Para cuando el mes tocaba a su fin, era capaz de, con un crédito, pasarme la recreativa entera y volver al principio con más vidas que con las que empiezas 😀
    El Rod Land es otro que me encantaba; tenía además una particularidad, y es que había dos “historias”, con enemigos, bosses y decorados totalmente distintos. Era posible empezas con la alternativa mediante un comando, y había un dip switch en la recreativa que las invertía (la historia por defecto pasaba a ser la alternativa y viceversa). Como no conocíamos el comando, nuestra sorpresa el día que cambiaron el switch fue mayúscula.
    El Bubble Bobble me fascinaba pero nunca lo llegue a encontrar en recreativa, ni tuve el juego de NES en su época. Lo más que llegué a jugar fue en Amiga, en un concurso de El Corte Inglés :D.

  • Genial artículo. Snow bros fue una máquina mítica, y se hizó más popular incluso que bubble bobble  , su fuente de inspiración. Desde luego como pasa el tiempo, y los recreativos han desaparecido de la faz de la tierra, tal y como los entendiamos. Me ha sorprendido la versión amiga , parece muy buena, que pena no la sacarón, yo tuve un amiga 500. sniff, que tiempos.
     
     

  • A mí es que estops plataformas de inmovilizar enemigos y luego acabar con ellos siempre me han encantado, desde el Mario Bros al Zupapa, pasando por este. Todo un clásico con el que me lo pasaba bomba. Si bien, mi favorito era, sin duda alguna, el Diet Go Go, de los creadores del Tumblepop (Data East). Por cierto, yo era de los que siempre escogía a la chica.

  • Hoy ha salido un podcast sobre Snow Bros por parte de El Club Vintage, podcast dedicado a los videojuegos de los 80 y los 90.
    Hablan tanto del juego en sí como de la historia de Toaplan. Esperemos que también mencionen al Pipi&Bibis.

  • Por favor explícame una cosa que en toda la web he buscado y no encuentro por ningún lado:

    ¿por que en la version de MegaDrive cuando las princesas besan a Nick & Tom ellos se ponen colorados pero no se derriten volviendo a ser humanos como pasa en la version de NES?.

    Nunca entendí por qué aunque se gastaron en hacerle intro y ending animados para contar la historia sin embargo no hicieron que vuelvan a la normalidad, y no es excusa que haya diferentes historias entre NES y MD, las dos tienen en comun que las princesas en el ending besan a los muñecos de nieve y ellos se ponen calientes, y ahí está la gracia de que se derritan y vuelvan a ser humanos, asi que no se por que en Mega Drive aunque se ponen rojos no se derriten y en la escena siguiente siguen siendo muñecos de nieve, no tiene sentido ¬¬

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