La huida del Madrid de Roberto Carlos ha supuesto para la humanidad un rayo de esperanza en el futuro de la especie (aunque no tanto como lo será su retirada). Y una de las cosas en las que ha beneficiado a todo el mundo ha sido la retirada del cántico de la afición a ritmo del estribillo de Can’t take my eyes off of you. Ya saben: «Roberto carlos, laralalalala»… Gracias a esto muchos han conseguido volver a disfrutar de una de las canciones con estribillo mas perfecto de la historia; ahora puede que vuelva a arruinarla con este video, donde el grupo Boys town gang interpreta una correcta revisitación en plan disco que muchos de ustedes conocerán, acompañados por dos señores homosexuales que me hacen pensar que, si me lo propongo, yo también puedo ser bailarín profesional. En Fama eran unos exagerados.


Y es que pese a su alegría, muchos han usado esta canción para provocar contradictorias reacciones. Recuerden, sin ir mas lejos, al grupete de amigos de El cazador cantándola alegremente en su bar favorito, antes de que Walken, DeNiro y Savage se fueran a pasarlas canutas a Saigon, en su version original a cargo de Frankie Valli. Casi dan ganas de cambiarle la letra y cantar: «ruleeetaaa rusaaa, jugando en el Vieeetnaaam»

El original, como pueden oir, es mucho mas emotivo y en el funciona mejor el contraste entre esa primera parte a lo Burt Bacharach, la subida con el arreglo de vientos y la desgarrada manera de cantar el estribillo que tenia Valli. A mi parecer le da un toque de desesperación y visceralidad del cual casi todas las versiones posteriores carecen, desde la que hace Morten Harken de A-Ha a la aquella que sonaba en 10 razones para odiarte a cargo de Heath Ledger ese actor que llego, hizo de Joker y se murió.
Como no, existe una cover en castellano, especialmente popular en latinoamerica, de la cual os sonará su letra, pero quizá no su intérpret, Matt Monro;; quizá recuerden, eso sí, que fue interpretada en nuestro añoradísimo programa PopStars, por Mara y Roser, nada menos. Pero en realidad me temo que si ha seguido siendo un tema popular a lo largo de las décadas ha sido gracias a sus encarnaciones discotequeras, tesituras en las que, dramatismos aparte, funciona estupendamente, quedando algo mas plana pero muy alegre, y ligándola para siempre al ambiente gay. Para el recuerdo, tambien, el medley que se calzaron Pet Shop Boys funsionándola con When the streets has no name, de U2, y que sirvió para que, durante años, pensara que la canción original era así. Malditos pechosboys (jua jua), confundiendo a un ya de por si confundido Viru…

Por cierto, que su pareja compositora se encargó además de hacer maravillas como Big Girls don’t Cry, Bye bye baby, Music to Watch Girls By y otras maravillas. En fin…. antes de que sigan ustedes con sus Jamerfol y esas cosas, les invito, una vez mas, a que vean el video que tienen ahí arriba. Porque cuando una canción te sigue impresionando de contar con semejantes elementos bailándola, es que hay mucha canción. No se quejen, que el estribillo tiene la coreografía mas facil del mundo. Hasta Raúl podria aprenderla. Raúl el cantante. Bueno… o el futbolista, que no se llevan tanto. Y también vosotros podéis aprenderla e para impresionar a vuestras amistades. Simplemente, no olvidéis dejaros bigote y usar ese chaleco. Triunfo seguro.