En 1995 el personaje de John Rambo experimentó un singular resurgir en popularidad. Aunque ha hacía ya 8 años de su última aparición cinematográfica, España se pasaba el día repitiendo “¡No siento las piernas!” o “¡Coronel Trautman!”. El culpable, el actor Santiago Urrialde, que había comenzado a imitar al excombatiente en el programa Esta noche cruzamos el Mississipi, dirigido por Pepe Navarro. Rambo fue la primera personaje del programa que logró una popularidad semejatne a la de los humoristas del 1,2,3, especialmente entre la gente joven. Sin ir más lejos, yo hice un estupendo dibujo del mata charlies diciendo que mi instituto era un infierno y, los profesores, Charlies. Como la gente joven de la época era bacaladera, y los popes de “Mix” se caracterizaban por aprovechar cualquier tipo de moda para titular sus discos, estaba cantando que antes o después aparecería este disco. Un verdadero hito en la música española inolvidable para todo aquel que lo disfrutó. El disco RAMBO TOTAL.

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Su legado aún perdura en el corazón de los españoles de buena voluntad

Max music tiró la casa por la ventana y hasta contrató publicidad en televisión con el caricato bailando en la jungla. La gansada consistía en algunos de los hits del momento, muchas versiones de otros éxitos y un espectacular megamix de más de ocho minutos que abría el disco,que mezclaba todos los temas y colocaba samplers de Urrialde en los momentos claves. En cualquier momento te aparecía una afectada voz exclamando “¡Día a día!” o “¡Que vienen los Charlies!” o «pónmelo chiquins». Bueno eso no, pero casi. El tema servía, como tantas otras veces, para anticipar las canciones que oiríamos después y para que los más criajos se imaginasen en algún templo de la música, oyendo la increíble labor a los platos del Dream Team pleno apogeo químico . Nuestro Rambo patrio hasta se animaba a cantar una sentida frase: «no vuelvas a dejarme vivir nunca sin ti… cucurrucu». T.S. Elliot, una mierda al lado de esto.

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Pincha ahí debajo para oir el megamix, soldado

Rambo total

No era el único tema con motivos vietnamitas que aparecía en el doble CD: un artista que respondía al apodo DJ CUCURRUCU nos sorprendía con su pericia a los platos en un tema de enigmático título: No siento las piernas, incluido en el segundo disco. Impresionante el momento de subidón en el que un sampler de “Te-Tengo miedo” aumenta en volumen hasta que es rematado por un “¡Esto es un infierno!” que nos propulsa de nuevo por las galaxias del sonido propulsados por el technocombustible. La gran pregunta es si Urrialde cobró derechos de autor por decir las fracesitas. Que alguien investigue las cuentas de la SGAE, por favor, y ya, con la tontería, nos enteramos de más cosas.

Baila Piu, de DJ Miki, tenía tambores militares y aires orientales, siendo el último corte que continuaba con la temática lúdica-marcial del disco. El resto de temas eran ideales para una fiesta con tus compis de 2º de BUP, los que ahora tienen unos frutos secos en el metro de Nuñez de Balboa: una versión macarra de Do Wah Diddy a cargo de Fun Factory, que eran uno de los grupos bandera de la VIVA. Si recordáis, era un tema que solía interpretar el tío Jessie de Padres Forzosos: con este lavado de cara, era ideal para cantar a grito pelao en el polígono. Sebastián, el andrógino nórdico que cantaba Shut up! and sleep with me volvía al ataque con el Golden Boy y su estilo de susurrones para él y voz de soprano para la vocalista invitada. El exquisito resultado es una mariconada de tomo y lomo. No nos olvidemos del ya mencionado No vuelvas a vivir de Zar, un tema de increíble popularidad y que a mí siempre me dio arcadas.

Era muy común en este tipo de discos incluir versiones de temas que estaban pegando, reinterpretadas por desconocidos artistas locales. Así, aquel exitazo de Coolio que fue Gangsta Paradise era ahora interpretado por un tal Julio. Mil veces mejor, dónde va a parar, ¡basta ya de poner nombres raros a los niños! Dub I Dub, el pegadizo y estúpido tema de las mariliendres de, My & Me que muchos conoceréis por el Dance Dance revolution, era ahora reinterpretado por The Twins, sin tener esta versión el más mínimo fuste ni la gracia del original. También había una cover de Nirvana, el tema con coro infantil que “reimaginaba” el canon de pacharel al bacalao y que hacía El bosco. Versión de una versión… me tocas un cojón. Me lo acabo de inventar.

Como covers de temas mainstream destaquemos la versión The more you live, the more you love, del grupo de los 80 A flock of seagulls, que es mi versión favorita, la única “cantadita” pura del disco, interpretada aquí en plan Whigfield por una tal Promise. Y no nos olvidemos Anywhere is de la cansina de Enya, a cargo de unos tales Amen, que reinterpretan la canción a lo Ace of Base de la primera época. Al igual que la TDT (según nos dicen), salimos todos ganando con el cambio. Ya lo decía en South Park: escuchar Enya con las luces apagadas es lo más parecido a la muerte. Resumiendo, dentro del mundo de los mix me parece un disco mediocre lleno de temas sin mucho gancho.

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Al ver el éxito del disco, la compañía rival de Max Music, Blanco y negro, lanzó un vacile de órdago a sus rivales al lanzar unos meses después el Rambo Mix, con otro imitador de Rambo en la portada. Nos lo perdáis: desde Max se instaba a comprar el disco del auténtico Rambo, exigiendo al comprador que “No acepte imitaciones”. ¿Y entonces que hacemos con Urrialde? ¡No sabía yo había protagonizado las tres películas! La cosa llegó hasta los tribunales, que por si fuera poco, dieron la razón a Max music los cuales también incitaban a rechazar imitaciones, en este caso, las ya mencionadas versiones guarripei que incluía el «Total».

Lo más irónico es que el Rambo Mix… ¡es mucho mejor! Todas las canciones son originales y hay más cantaditas, lo cual lo hace de escucha más amena. Lamentablemente incluía el Nirvana de El Bosco original (obra de Luis Cobos), pero también el temón de Alexia que os acabo de poner en el video, ideal para bailar hasta reventar. A no ser que seas un jebisoso de esos que se niegan en redondo a bailar sino es haciendo la guitarrita de los cojones. Además, hay una versión Techno de An Angel, de la Kelly Family, a cargo de Leela, seguramente la de Futurama, y otra de I girl like you de Edwin Collins, un temón de Corona, I don’t wanna star y otra maravilla del technochicle retarded a cargo de Double You llamada Because I’m living you. Quién roba a un ladrón… Lo que no sé es cuantos años de perdón tendrá el que imita a un imitador.

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Preparando juntos el Amparo Mix

Rambo Mix –

Sin embargo, para un seguidor no-hardcore del dance, como pueda ser yo o muchos de vosotros, el disco basado en el personaje del Mississipi solo merece la pena como curiosidad. No es, ni de lejos, mi Mix favorito, ya que yo prefiero cosas más orientadas a las canciones y al pop. Es posible que alguno penséis que es complicado elegir entre los dos trabajos, afirmando aquello de “la misma mierda es”, como en el caso de vikingos y culés. Qué queréis que os diga: a mí hay temas que me gustan bastante. Pero creo que el resto, fuera de la discoteca, tiene muy poquita razón de ser. O, como decía un personaje que conocí una vez “para ponerlo en el coche”. Ahí sí, claro, debe de ser ideal para conducir…. helicópteros, tanques o cazas.